Alimentación antiinflamatoria: claves para una vida más saludable

Alimentación antiinflamatoria

La inflamación es un proceso natural y necesario de nuestro organismo, no es más que una respuesta frente a una agresión. Seguro que has escuchado hablar mucho de esto y de qué alimentos nos desinflaman, pero no tienes que tenerle miedo. El problema viene cuando se vuelve crónica. Una alimentación antiinflamatoria basada en alimentos ricos en antioxidantes y grasas saludables puede ayudarte a reducir esta inflamación y mejorar tu bienestar.

¿Qué es la inflamación y cómo afecta a tu salud?

La inflamación es la respuesta del cuerpo ante una agresión. En su forma aguda, es necesaria para la recuperación, pero cuando se mantiene en el tiempo, se convierte en inflamación crónica. Esta condición puede aumentar el riesgo de enfermedades, afectar el sistema inmune y causar molestias como problemas digestivos, fatiga o dolores articulares.

Para saber si padeces inflamación crónica, es importante realizar un diagnóstico profesional, basado en síntomas y análisis de sangre.

Alimentación antiinflamatoria: alimentos clave para tu bienestar

Lo ideal siempre es acudir a un dietista nutricionista para que pueda pautarte un plan de alimentación personalizado y adaptado 100% a tus necesidades, pero siempre hay ciertas recomendaciones que puedes seguir con tus comidas, ya que existen alimentos antiinflamatorios.

Una alimentación antiinflamatoria es aquella cuya base la forman las verduras y frutas de temporada, ricas en antioxidantes. Es importante que llenes tus platos de color. Además, tendrá que tener una buena variedad de proteínas, priorizando el huevo y los pescados azules, ya que estos últimos son ricos en omega 3, una grasa potencialmente antiinflamatoria que debemos asegurar en nuestra dieta. En cuanto a los hidratos de carbono, la fibra va a ser fundamental, ya que resulta alimento para tus bacterias intestinales, es decir, tu microbiota, clave en tu estado de inflamación. Puedes incluir como base de tus hidratos de carbono legumbres, quinoa y trigo sarraceno, patata y boniato (cocínalos y déjalos enfriar para que tengan almidón resistente, que es prebiótico. Luego puedes volver a calentarlos).

Es importante que comas suficiente y te sientas saciada para evitar caer en picoteos poco saludables.

Una dieta antiinflamatoria debe incluir:

  • Cúrcuma y jengibre. Son dos potentes antiiflamatorios naturales. La cúrcuma además es antioxidante, equilibra de los niveles de azúcar en sangre y mejora la función del hígado. Combínala con pimienta negra molida para mejorar su absorción. Úsala en guisos, batidos o infusiones. El jengibre, por su parte, favorece las digestiones, es antiséptico y mejora la circulación. Tómalo en infusiones calientes o frías, rallado en tus comidas.
  • Frutas como cerezas, frutos rojos, fresas y uvas. Están cargadas de polifenoles, con poder antioxidante y antiinflamatorio.
  • Manzana cocida o manzana cruda con piel y zanahoria cocida. Son ricas en pectinas, la fibra más fermentable, por lo que son alimento para tu microbiota.
  • Piña y papaya. Mejoran la digestión y evitan la inflamación.
  • Verduras como las de hoja verde, la alcachofa, los espárragos, el puerro y el brócoli. Escógelas sólo si te sientan bien a nivel digestivo, esto es muy personal.
  • Las grasas: aceite de oliva virgen y aguacate, aceite de coco virgen, semillas de lino y chía (molidas o hidratadas), frutos secos, pescado azul y cacao puro.
  • Alimentos fermentados (yogur, kéfir, chucrut, kimchi, miso), ya que son probióticos, es decir, nutren nuestra microbiota intestinal. Ayudan a mantenerla rica y variada, lo que reduce los niveles de inflamación. Aquellos derivados de la leche, como el yogur o el kéfir, es mejor escogerlos de mamíferos pequeños (oveja o cabra) porque sus proteínas resultan menos inflamatorias que las de la leche de vaca.

Alimentación antiinflamatoria

Hábitos saludables para reducir la inflamación

Además de la alimentación, incorporar hábitos saludables es clave para mantener bajos los niveles de inflamación:

  • Mantente activa, no seas una persona sedentaria, y practica deporte con frecuencia todas las semanas. Con actividad nos referimos al movimiento diario, sube las escaleras en lugar de coger el ascensor, ve andando siempre que puedas y sal específicamente a dar un paseo a buen ritmo.
  • Trata de mejorar tu gestión del estrés, realizando actividades que te gusten y te hagan bajar revoluciones de este ritmo de vida tan rápido y estresante que llevamos hoy en día. Precisamente para no aumentar tu estrés, no trates de llevar a cabo todas estas recomendaciones de la noche a la mañana, ve poco a poco y haz aquellos cambios que sean factibles para ti. Todo suma.
  • Descansa suficiente y ten una buena higiene del sueño.
  • El contacto con la naturaleza ayuda a reducir el cortisol, la hormona del estrés, así que escápate siempre que puedas de la ciudad.
  • Evita hábitos tóxicos como el consumo de alcohol y tabaco.
  • Puedes seguir ciertos consejos para practicar una cocina antiinflamatoria:
    • Evita altas temperaturas y cocciones largas para reducir la pérdida de nutrientes en el cocinado.
    • Utiliza harinas antiinflamatorias: quinoa, avena, trigo sarraceno, mijo, amaranto.
    • Reduce el consumo de ultraprocesados.
    • Organiza tus menús con antelación para evitar aumentar el estrés.

Más información sobre alimentación antiinflamatoria

Si quieres mejorar tu alimentación y bienestar, en WabiSabi Nutrición te ayudamos con asesoramiento personalizado. Síguenos en Instagram para más consejos sobre nutrición saludable.

Te puede interesar...

mujer embarazada comiendo pescado seguro en el salón de su casa
9 de junio de 2026

Qué pescado puedo comer en el embarazo (y cuál debo evitar) Es martes por la noche y estás mirando la carta del restaurante. Ves una lubina al horno, unos boquerones en vinagre, un tartar de atún que tiene una pinta increíble… y te quedas paralizada. Llevas semanas con la misma duda: ¿qué pescado puedo comer en el embarazo? ¿Puedo? ¿No puedo? ¿Este es de los buenos o de los que tienen mercurio? Le das la vuelta a la carta buscando algo "seguro" y acabas pidiendo el pollo a la plancha o la pasta porque al menos eso sí lo tienes claro. Si te ha pasado esto, te entiendo perfectamente. El pescado en el embarazo es uno de los temas que más confusión genera. Por un lado lees que es fundamental para el desarrollo de tu bebé. Por otro, que tiene mercurio y mejor no arriesgarse. Y en medio de todo eso, tú intentando cenar tranquila. La realidad es que la información existe, es clara y te va a tranquilizar. Lo que pasa es que nadie te la ha explicado bien todavía. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy te doy la guía que necesitas para saber exactamente qué pescado puedes comer durante el embarazo, cuál tienes que limitar y cuál es mejor dejar para después del parto. Sin listas interminables de prohibiciones, con evidencia y con el único objetivo de que la próxima vez que estés delante de esa carta puedas elegir con confianza. 📖 Si quieres entender también cómo funcionan …

jamón serrano en el embarazo recetas seguras cocinado
2 de junio de 2026

Llevas semanas durante tu embarazo mirando la bandeja de jamón serrano en el frigorífico resignada, como si fuera el enemigo. Porque sí, el jamón serrano en el embarazo tiene fama de estar prohibido, y lo entiendes, pero el antojo está ahí, firme, instalado, recordándote en cada aperitivo familiar que tú eres la única que no puede ponerse ese platito . Buenas noticias: el jamón serrano en el embarazo no está prohibido. Lo que no es seguro es comerlo crudo. Pero cocinado, con calor que llegue a todos los rincones de esa loncha, es completamente seguro. Y hay formas de cocinarlo que están tan ricas (o más) que comerlo en crudo. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a contarte por qué funciona así y darte 6 recetas originales con jamón serrano para el embarazo que van a callar ese antojo de una vez por todas. 📖 Si quieres entender a fondo por qué los embutidos curados hay que cocinarlos en el embarazo y qué pasa exactamente con la listeria y la toxoplasmosis, te lo contamos todo en este artículo. Por qué el jamón serrano en el embarazo necesita calor El jamón serrano es un embutido curado, no cocinado. Y aquí está la clave de todo: el proceso de curado, por muy largo que sea y aunque se hable de 36 o 48 meses, no elimina por completo el riesgo de listeria. El calor la mata y el curado no. La listeria, además, tiene una característica especialmente molesta: resiste perfectamente la congelación. Así que si has …

me han diagnosticado preeclampsia qué hacer alimentación embarazo
26 de mayo de 2026

Te dan los resultados del cribado del primer trimestre de tu embarazo y hay una palabra en tu cabeza que no puedes dejar de buscar en Google: preeclampsia. "Ok, me han diagnosticado riesgo alto de preeclampsia". Tu obstetra te ha dicho que no te preocupes, que te tomes la pastilla que te ha mandado hasta la semana 36 y poco más. Y tú llegas a casa, te sientas y el agobio se instala sin pedir permiso. Si esto te acaba de pasar, lo primero que quiero decirte es que te entiendo perfectamente. El diagnóstico de riesgo alto de preeclampsia asusta, y una parte de ese miedo viene de no saber exactamente qué significa para ti ahora mismo, qué puedes hacer y qué no está en tu mano. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a intentar darte lo que más necesitas en este momento: claridad, sin alarmismos y con cosas concretas que puedes hacer desde ya. Entender qué implica el diagnóstico de riesgo alto de preeclampsia es el primer paso para dejar de tener miedo. 📖 Si no tienes el diagnóstico de riesgo pero te preocupa la tensión alta, te explicamos todo sobre cómo prevenir la preeclampsia con la alimentación. Qué significa exactamente que te hayan diagnosticado riesgo alto de preeclampsia Lo primero es entender qué es y qué no es. Porque la palabra suena grave, y a veces la información que encontramos en internet lo hace sonar todavía peor de lo que es en la mayoría de los casos. …

magnesio y embarazo cuándo tomarlo y qué tipo elegir»
19 de mayo de 2026

En uno de mis talleres online, una mujer levantó la mano y preguntó algo que me pareció muy valiente porque sé que muchas más lo pensaban sin atreverse a decirlo: «Estoy tomando magnesio, ¿tengo que dejarlo ahora que estoy embarazada?». La respuesta corta es no. La respuesta larga es este artículo sobre magnesio y embarazo. El magnesio y el embarazo no solo son compatibles: en muchos casos, la suplementación con magnesio durante el embarazo es exactamente lo que el cuerpo necesita. Y sin embargo, es uno de los suplementos que más mujeres abandonan por miedo o por falta de información clara. Hoy vamos a cambiar eso. Como nutricionista especializada en embarazo, voy a contarte por qué el magnesio importa especialmente durante la gestación, qué tipo funciona mejor según lo que necesitas y cómo puedes reforzar tus niveles también desde la alimentación. Por qué el magnesio y el embarazo van de la mano El magnesio es un mineral que participa en más de 300 reacciones bioquímicas del cuerpo humano. Producción de energía, función muscular y nerviosa, regulación de la presión arterial, síntesis de proteínas, salud ósea. En condiciones normales ya es importante. En el embarazo, lo es todavía más. ¿Por qué? Porque durante la gestación las necesidades de magnesio aumentan y, al mismo tiempo, muchas mujeres embarazadas tienen una ingesta insuficiente. El resultado es que el déficit de magnesio en el embarazo es mucho más frecuente de lo que se piensa, y sus consecuencias se notan. Qué hace el magnesio en …

helados caseros para embarazadas recetas seguras verano
12 de mayo de 2026

Es un día cualquiera de verano, hace calor, el sofá está pegajoso y lo único que te apetece en este mundo es algo frío y dulce. Abres el congelador con esperanza y encuentras... los guisantes de siempre. Si te suena esta situación, las recetas de helados caseros para embarazadas que te traigo hoy son exactamente lo que necesitas. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy te traigo 5 recetas de helados caseros para embarazadas que son fáciles de hacer y que no te van a generar ni una sola duda sobre si son seguros. Porque el verano embarazada ya tiene suficientes cosas complicadas como para que un helado sea una de ellas. 📖 Antes de ponerte a hacer helados, si tienes dudas sobre qué helados comerciales o de heladería son seguros en el embarazo, te lo contamos todo en este artículo: qué helados son seguros en el embarazo. La regla de oro para hacer helados caseros para embarazadas Antes de entrar en las recetas, una cosa importante: la razón por la que algunos helados caseros no son seguros en el embarazo es el huevo crudo o los lácteos sin pasteurizar. La buena noticia es que hay mil formas de hacer helados deliciosos sin huevo crudo y por supuesto, sin leche cruda, y esas son exactamente las que vamos a ver hoy. Todas las recetas de este artículo usan ingredientes pasteurizados o que no necesitan pasteurización, así que puedes hacerlas con total tranquilidad. 5 recetas de helados caseros para embarazadas 01 Polo …

Mujer lidiando con el calor en el embarazo de forma relajada
5 de mayo de 2026

Estás en el sofá, el ventilador está a máxima potencia y, aun así, sientes que el aire no llega. Te miras los tobillos y te preguntas en qué momento desaparecieron. El sudor te recorre la espalda y solo pensar en encender los fogones para cocinar te genera un rechazo absoluto. Intentas dormir, pero entre la tripa y esa sensación de que tu cuerpo emite vapor, el descanso parece una utopía. Si te sientes como si estuvieras viviendo dentro de una sauna, quiero que sepas que no estás exagerando: el calor en el embarazo es una experiencia física intensa que va mucho más allá de una simple molestia estacional. A menudo, cuando te quejas, la respuesta que recibes es un "bueno, es normal, es que es verano" o el típico "bebe mucha agua". Pero tú sabes que necesitas algo más que un vaso de agua para gestionar esta sensación de llevar una manta eléctrica interna. Como nutricionista especializada en embarazo, quiero explicarte qué está pasando realmente en tu cuerpo y, sobre todo, cómo puedes mejorar ese calor con estrategias nutricionales y prácticas basadas en la evidencia para recuperar el control y dejar de sentir que te derrites. Qué es el calor en el embarazo que sientes y por qué tu cuerpo se convierte en una estufa No, no es tu imaginación. Tu temperatura corporal basal sube durante la gestación, aproximadamente entre 0,5 y 1 grado centígrado. Pero el problema no es solo ese pequeño incremento: es cómo tu cuerpo gestiona (o …