Es un día cualquiera de verano, hace calor, el sofá está pegajoso y lo único que te apetece en este mundo es algo frío y dulce. Abres el congelador con esperanza y encuentras… los guisantes de siempre. Si te suena esta situación, las recetas de helados caseros para embarazadas que te traigo hoy son exactamente lo que necesitas.
Como nutricionista especializada en embarazo, hoy te traigo 5 recetas de helados caseros para embarazadas que son fáciles de hacer y que no te van a generar ni una sola duda sobre si son seguros. Porque el verano embarazada ya tiene suficientes cosas complicadas como para que un helado sea una de ellas.
📖 Antes de ponerte a hacer helados, si tienes dudas sobre qué helados comerciales o de heladería son seguros en el embarazo, te lo contamos todo en este artículo: qué helados son seguros en el embarazo.
La regla de oro para hacer helados caseros para embarazadas
Antes de entrar en las recetas, una cosa importante: la razón por la que algunos helados caseros no son seguros en el embarazo es el huevo crudo o los lácteos sin pasteurizar.
La buena noticia es que hay mil formas de hacer helados deliciosos sin huevo crudo y por supuesto, sin leche cruda, y esas son exactamente las que vamos a ver hoy. Todas las recetas de este artículo usan ingredientes pasteurizados o que no necesitan pasteurización, así que puedes hacerlas con total tranquilidad.
5 recetas de helados caseros para embarazadas
01 Polo de fresa y yogur griego
El favorito para el primer trimestre. Frío, ácido, suave y con un punto dulce que sienta de maravilla cuando las náuseas no te dejan en paz. Y encima aporta calcio y proteína sin que lo parezca.
Ingredientes (para 4 polos):
- 250 g de fresas frescas de temporada
- 200 g de yogur griego natural (sin azúcar añadido)
- 1 cucharada de miel (pasteurizada) o sirope de agave (opcional)
- Unas gotitas de limón
Cómo hacerlo:
- Lava bien las fresas y quítales el rabillo.
- Tritúralas con el yogur, la miel pasteurizada y el limón hasta conseguir una mezcla homogénea.
- Vierte en los moldes de polo y congela un mínimo de 4 horas, mejor de un día para otro.

02 Helado cremoso de plátano y mantequilla de cacahuete
Este es el antídoto perfecto contra el hambre voraz del segundo trimestre. El plátano congelado tiene una textura increíblemente cremosa cuando lo trituras, y la mantequilla de cacahuete aporta proteína y grasa que mantienen la saciedad mucho más tiempo que cualquier helado comercial.
Ingredientes (para 2 personas):
- 3 plátanos maduros congelados (córtalos en rodajas antes de congelarlos)
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete natural (solo cacahuete, sin azúcar añadido)
- Un chorrito de leche o bebida vegetal si la mezcla queda muy densa
Cómo hacerlo:
- Saca el plátano del congelador 5 minutos antes para que el procesador no sufra.
- Tritura con la mantequilla de cacahuete hasta conseguir una textura cremosa y uniforme.
- Puedes comerlo directamente como soft ice cream o congelarlo 1 hora más para que quede más firme.

03 Polo de sandía y menta
El más refrescante de todos y el más indicado para los días de más calor o cuando tienes retención de líquidos. La sandía es un 92% agua, tiene licopeno —un antioxidante muy potente— y tiene un efecto diurético suave que ayuda a combatir la hinchazón del tercer trimestre. Y con la menta, además, puede ayudar con las náuseas.
Ingredientes (para 6 polos):
- 500 g de sandía sin pepitas (aproximadamente un cuarto de sandía mediana)
- El zumo de medio limón
- Unas hojas de menta fresca
- 1 cucharadita de miel pasteurizada (opcional)
Cómo hacerlo:
- Tritura la sandía con el limón, la menta y la miel si la usas.
- Cuela la mezcla si quieres un polo más fino y sin pulpa.
- Vierte en moldes y congela un mínimo de 6 horas.

04 Helado proteico de chocolate y requesón
Para cuando el antojo es de chocolate de verdad y no quieres conformarte con un polo de fruta. El requesón tiene una textura increíblemente cremosa cuando se congela y aporta proteína y calcio. El cacao puro añade hierro y antioxidantes. Es el helado que parece un capricho pero en realidad es bastante decente nutricionalmente.
Ingredientes (para 4 porciones):
- 400 g de requesón
- 3 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar
- 3 cucharadas de miel pasteurizada o sirope de arce
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Una pizca de sal
Cómo hacerlo:
- Tritura todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla muy lisa y sin grumos.
- Prueba y ajusta el dulzor a tu gusto.
- Vierte en un recipiente apto para congelador o en moldes individuales.
- Congela un mínimo de 4 horas. Sácalo 10 minutos antes de comer para que esté más cremoso.

05 Polo de mango y leche de coco
El más tropical y el que más gusta a las mujeres que tienen el estómago revuelto porque el mango tiene un dulzor suave y la leche de coco aporta electrolitos que ayudan con la hidratación. Además la vitamina A del mango es importante para el desarrollo visual del bebé, especialmente en el segundo y tercer trimestre.
Ingredientes (para 6 polos):
- 2 mangos maduros
- 200 ml de leche de coco (de lata, no la bebida de coco)
- El zumo de una lima
- 1 cucharadita de miel (opcional)
Cómo hacerlo:
- Pela y trocea el mango.
- Tritura con la leche de coco, el zumo de lima y la miel pasteurizada hasta conseguir una crema suave.
- Vierte en moldes y congela un mínimo de 5 horas.

Consejos para hacer helados caseros para embarazadas con seguridad
Más allá de evitar el huevo crudo, hay un par de cosas más que conviene tener en cuenta cuando haces helados caseros estando embarazada:
- Lava siempre bien la fruta antes de triturarla, especialmente las fresas, las frambuesas y cualquier fruta pequeña que va directamente a la mezcla sin pelar.
- Usa recipientes limpios y bien cerrados para el congelador. Los helados caseros no llevan conservantes, así que absorben olores con más facilidad que los comerciales.
- Si usas lácteos, asegúrate de que sean pasteurizados. El yogur griego, el requesón o la leche y bebidas vegetales que encontrarás en cualquier supermercado lo son.
Resumen: lo que necesitas llevarte de este artículo
- Los helados caseros para embarazadas son una opción estupenda siempre que uses ingredientes pasteurizados y evites el huevo crudo.
- Las 5 recetas de este artículo son completamente seguras, nutritivas y están pensadas para los diferentes momentos del embarazo: náuseas, hambre voraz, retención de líquidos o antojo de chocolate.
- El plátano congelado triturado es el truco más sencillo para conseguir textura cremosa sin nata ni huevo.
- Lava siempre la fruta antes de usarla y guarda los helados en recipientes bien cerrados.
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