Cómo tomar el suplemento prenatal sin náuseas (y sin que se te atragante) Son las ocho de la mañana. Tienes el estómago del revés, la cafetera ya te huele fatal y ahí está, mirándote desde la encimera: esa pastilla del tamaño de una almendra que te ha mandado tu obstetra. Te la tomas, notas cómo se queda a medio camino y, a los diez minutos, vuelves a tener náuseas. Si te suena, en este artículo te cuento cómo tomar el suplemento prenatal para que deje de ser la peor parte de tu mañana. Te entiendo perfectamente. Soy Ana, nutricionista especializada en embarazo y posparto, y a muchas de las mamás a las que acompaño les pasa exactamente esto: saben que el suplemento es importante, pero tomarlo se convierte en una pequeña batalla diaria. Y el día que peor estás, te ronda la duda: «¿y si hoy no me lo tomo? ¿Le pasará algo a mi bebé?». Y detrás de la duda, la culpa por haberlo pensado. La buena noticia es que casi siempre tiene solución. Vamos a ver por qué te sienta mal, cuál es el mejor momento para tomarlo, dos trucos muy sencillos para tragarlo (con estudio detrás), qué hacer si, aun así, no hay manera, y qué pasa de verdad si un día no te lo tomas. 📖 Si todavía estás dudando sobre qué suplemento elegir, te lo cuento en qué suplemento prenatal elegir durante el embarazo. Por qué el suplemento prenatal te da náuseas (y no, no …










