Llevas semanas durante tu embarazo mirando la bandeja de jamón serrano en el frigorífico resignada, como si fuera el enemigo. Porque sí, el jamón serrano en el embarazo tiene fama de estar prohibido, y lo entiendes, pero el antojo está ahí, firme, instalado, recordándote en cada aperitivo familiar que tú eres la única que no puede ponerse ese platito . Buenas noticias: el jamón serrano en el embarazo no está prohibido. Lo que no es seguro es comerlo crudo. Pero cocinado, con calor que llegue a todos los rincones de esa loncha, es completamente seguro. Y hay formas de cocinarlo que están tan ricas (o más) que comerlo en crudo. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a contarte por qué funciona así y darte 6 recetas originales con jamón serrano para el embarazo que van a callar ese antojo de una vez por todas. 📖 Si quieres entender a fondo por qué los embutidos curados hay que cocinarlos en el embarazo y qué pasa exactamente con la listeria y la toxoplasmosis, te lo contamos todo en este artículo. Por qué el jamón serrano en el embarazo necesita calor El jamón serrano es un embutido curado, no cocinado. Y aquí está la clave de todo: el proceso de curado, por muy largo que sea y aunque se hable de 36 o 48 meses, no elimina por completo el riesgo de listeria. El calor la mata y el curado no. La listeria, además, tiene una característica especialmente molesta: resiste perfectamente la congelación. Así que si has …










