Caída del pelo posparto: cómo tratar y prevenir este problema
Estás en la ducha, intentando disfrutar de esos cinco minutos de soledad que tanto necesitas. Te pasas la mano por la cabeza y de repente te quedas con un mechón entero entre los dedos. Miras el desagüe y parece que alguien se ha cortado el pelo ahí dentro. Te miras al espejo y notas esos claros en las sienes que antes no estaban. Y sientes un nudo en el estómago. Ya estás agotada, el mundo va más rápido de lo que puedes gestionar, y ahora encima sientes que estás perdiendo una parte de ti misma. La caída del pelo posparto no es solo una cuestión estética. Es ver cómo tu cuerpo cambia sin que puedas controlarlo, y eso asusta.
Si te has sentido así, quiero que sepas algo antes de seguir: no estás exagerando y definitivamente no estás haciendo nada mal. Sé que en las revisiones médicas te dicen que «es normal» o que «ya pasará», pero esa respuesta se queda corta cuando eres tú la que ve mechones en el cepillo cada día.
Como nutricionista especializada en embarazo y salud de la mujer, he acompañado a cientos de madres en este proceso. Hoy vamos a entender qué le está pasando a tu cuerpo, por qué la prevención empieza mucho antes de dar a luz y qué puedes hacer ahora mismo para que esta caída sea solo una fase pasajera y no un motivo de angustia.
Qué es la caída del pelo posparto y por qué aparece
Lo que estás viviendo tiene un nombre: efluvio telógeno posparto. Es simplemente la forma en la que tu cuerpo reacciona a los cambios hormonales después del parto.
Y aquí viene el dato que te va a tranquilizar: hasta el 91% de las madres notan cambios en su cabello después de dar a luz. No eres tú. No es que estés enferma. Es que tu cuerpo acaba de hacer algo increíble y ahora está reajustándose.
El ciclo del cabello: por qué se cae tu pelo en el posparto
Para entender por qué se te cae el pelo ahora, necesitas entender cómo funciona normalmente. Tu cabello pasa por tres fases constantes:
Fase de Crecimiento (Anágena): El pelo crece activamente durante 2-6 años. La mayoría de tu pelo está aquí.
Fase de Transición (Catágena): El pelo deja de crecer y el folículo «se prepara para descansar». Dura unas semanas.
Fase de Reposo (Telógena): El pelo está «muerto» pero sigue anclado. Después de unos 3 meses, se cae para dejar paso a uno nuevo.
En condiciones normales, solo un 10-15% de tu pelo está en fase de reposo. Por eso pierdes unos 100 cabellos al día y no lo notas.
El secuestro del embarazo
Durante el embarazo, tus niveles de estrógenos están altísimos. Estas hormonas actúan como un escudo protector que mantiene tu pelo en la fase de crecimiento.
Por eso muchas mujeres sienten que tienen el pelo más bonito y abundante durante el embarazo: el pelo que normalmente se caería, se queda ahí, «retenido» por las hormonas.
Es como si tus hormonas le dijeran a tu pelo: «No, no, tú te quedas aquí. Ahora no es momento de caerte».
El colapso hormonal del posparto
Después del parto (y especialmente después de que se expulsa la placenta), los estrógenos caen en picado. En 24-48 horas pasan de estar por las nubes a niveles bajísimos.
Esa señal de protección desaparece de golpe y todos esos cabellos que estaban retenidos entran a la vez en fase de caída.
Como la fase de reposo dura unos 3 meses, por eso la caída suele empezar justo ahí: alrededor del tercer mes después de tener a tu bebé. Cuando empiezas a sentir que por fin tienes un poco de rutina, tu pelo decide hacer su aparición estelar en el desagüe.
Cómo saber si tu caída de pelo en el posparto es normal o necesitas ayuda
Es importante que sepas diferenciar lo que es parte del proceso natural de algo que requiere atención médica.
Síntomas típicos de la caída del pelo posparto
Pérdida difusa: El pelo se cae de toda la cabeza, no en zonas concretas o parches circulares.
Mucho más pelo en el cepillo: Puedes llegar a perder entre 300 y 400 cabellos diarios (cuando lo normal son 100). Suena a mucho, y lo es, pero es temporal.
Menos densidad en las sienes: Es muy común notar «claros» en la zona del nacimiento del pelo sobre la frente. Es una de las zonas más afectadas.
Acompañantes habituales: Fatiga extrema, neblina mental (el famoso «mummy brain»), uñas más frágiles.
Si reconoces estos síntomas, respira. Es el proceso natural. Molesto, visible, pero natural.
El secreto que nadie te cuenta: la prevención empieza en el embarazo
Aquí está el punto clave que pocos profesionales te explican: la intensidad de la caída del pelo posparto no depende solo de las hormonas, sino de tus reservas nutricionales.
Tu cuerpo durante el embarazo y el parto es como un coche haciendo un viaje larguísimo. Si llegas al parto con el depósito de gasolina vacío, tu cuerpo entrará en modo reserva.
Y en modo reserva, tu cuerpo prioriza: envía los pocos nutrientes que tiene a los órganos vitales (cerebro, corazón, producción de leche) y sacrifica lo que considera prescindible. Y sí, el cabello entra en esa categoría de «prescindible».
1. Ferritina: tu reserva de hierro (la clave que todos ignoran)
No basta con «no tener anemia». Eso es el mínimo. Para fabricar glóbulos rojos, tu cuerpo necesita un poco de hierro. Pero para fabricar cabello sano, necesita mucho más.
El dato importante: Mientras que un nivel de ferritina de 20 ng/mL puede ser aceptable para tu médico, la salud capilar requiere niveles superiores a 40-70 ng/mL.
Por qué importa: Si empiezas el posparto con la ferritina baja, la recuperación del folículo será mucho más lenta y la caída más agresiva.
Qué hacer: Pide que te midan la ferritina (no solo la hemoglobina) en el embarazo y en el posparto. Si está baja, trabaja con tu nutricionista para subirla.
2. Vitamina D: la hormona del crecimiento capilar
La vitamina D no es solo para los huesos. Funciona casi como una hormona que enciende el interruptor del crecimiento del pelo.
El problema: Muchas embarazadas tienen niveles bajos de vitamina D sin saberlo, especialmente si viven en zonas con poco sol.
Por qué importa: Niveles bajos durante el embarazo se relacionan directamente con una caída más severa después del parto.
Qué hacer: Pide que te midan la vitamina D y supleméntala si es necesario (siempre bajo supervisión profesional).
5 claves nutricionales para frenar la caída del pelo en posparto y recuperar densidad
Si ya estás en pleno efluvio, no te asustes. El pelo que ya ha entrado en fase de caída se va a caer (porque ya está desconectado del folículo). Pero lo que sí podemos hacer con la nutrición es acortar el tiempo que el folículo está vacío y hacer que el pelo nuevo nazca fuerte y grueso.

1. Prioriza la proteína en cada comida
Tu pelo es básicamente proteína (se llama queratina). Si no comes suficiente proteína, tu cuerpo la usará para producir leche, reparar tejidos o mantener tus músculos antes que para tu melena.
Cómo hacerlo:
- Incluye una fuente de proteína en desayuno, comida y cena
- No hace falta que sean cantidades enormes, pero que esté presente
Ejemplos concretos:
- Desayuno: Huevos revueltos con tostada, yogur griego con frutos secos
- Comida: Pollo al horno, lentejas con verduras, pescado a la plancha
- Cena: Tortilla, tofu salteado, salmón
Por qué funciona: Los aminoácidos (los ladrillos de la proteína) son lo que tu cuerpo necesita para fabricar pelo nuevo.
2. El hierro: prioriza el de mejor absorción
Para recuperar tus niveles de ferritina, no solo importa cuánto hierro comes, sino cómo lo absorbes.
La jerarquía del hierro:
- Hierro «hemo» (de origen animal): Se absorbe mucho mejor. Hígado, carnes rojas, moluscos (almejas, berberechos), sardinas.
- Hierro «no hemo» (vegetal): Se absorbe peor, pero se puede potenciar. Lentejas, garbanzos, espinacas, quinoa.
La regla de oro: Si comes fuentes vegetales, añade siempre algo con Vitamina C (un chorrito de limón, perejil, pimiento crudo, kiwi de postre) para multiplicar su absorción.
Qué evitar: No tomes café, té o suplementos de calcio justo después de comer, porque bloquean la absorción del hierro.
Ejemplo práctico:
- Lentejas con pimientos rojos salteados y un chorrito de limón
- Espinacas con fresas
- Garbanzos con tomate, brócoli y perejil
3. Zinc: el mineral del «pegamento capilar»
El zinc es esencial para que las células del folículo piloso se dividan y el pelo crezca fuerte. Durante la lactancia, tus necesidades de zinc aumentan, así que es fácil entrar en déficit.
Dónde encontrarlo:
- Semillas de calabaza (las más ricas en zinc)
- Anacardos y almendras
- Garbanzos
- Carne de vacuno
- Huevos
- Ostras (recuerda que durante el embarazo NO son seguras porque se comen crudas)
Ejemplo práctico: Añade un puñado de semillas de calabaza a tus ensaladas, cremas o yogures. Es súper fácil y marca diferencia.
4. Omega-3: calma la inflamación del cuero cabelludo
A veces, después del parto, el cuero cabelludo se inflama ligeramente, dificultando que el nuevo pelo crezca con fuerza.
Por qué funciona: El Omega-3 es un potente antiinflamatorio natural que nutre la raíz del pelo.
Dónde encontrarlo:
- Pescado azul pequeño (sardinas, boquerones) y también en el salmón
- Nueces
- Semillas de chía o lino molidas
Ejemplo práctico: Toma sardinas en conserva 2-3 veces por semana, añade nueces al yogur, espolvorea semillas de lino molidas en las cremas.
5. Magnesio: gestiona el estrés (que también afecta al pelo)
El cortisol (la hormona del estrés) es enemigo del crecimiento capilar. Y entre las noches sin dormir, la lactancia y la demanda constante del bebé, tus niveles de magnesio se agotan rápido.
Dónde encontrarlo:
- Chocolate negro (>85% cacao)
- Almendras y anacardos
- Vegetales de hoja verde
- Plátanos
El mito que debemos romper: «La lactancia es la responsable de la caída del pelo»
Es muy común escuchar que «dar el pecho te deja sin pelo». Y quiero ser muy clara: esto es falso.
La lactancia no causa la caída del pelo. El responsable es el cambio hormonal tras el parto y el posible déficit nutricional. De hecho, muchas mujeres que no dan el pecho sufren exactamente la misma caída.
Lo que ocurre es que cuando das el pecho, tus necesidades nutricionales son aún mayores. Si no te nutres bien, tu cuerpo prioriza la producción de leche sobre el crecimiento del pelo. Pero la solución no es dejar la lactancia. La solución es nutrirte mejor para que tu cuerpo tenga recursos para ambas cosas.
No dejes la lactancia por miedo al pelo. Nutre tu cuerpo y ambos estarán bien.
Tu plan de un día para mejorar la caída del pelo posparto
Para que no te quedes solo con la teoría, aquí tienes cómo aplicar todo esto en tu día a día:
Desayuno:
- Tortilla de dos huevos con espinacas
- Un kiwi
- Por qué funciona: Proteína + Hierro + Vitamina C
Media mañana:
- Puñado de nueces y un cuadradito de chocolate negro
- Por qué funciona: Omega-3 + Magnesio
Comida:
- Salmón al horno o lentejas con pimiento rojo y perejil
- Ensalada de hoja verde con semillas de calabaza
- Por qué funciona: Omega-3 o Hierro vegetal potenciado + Zinc
Merienda:
- Yogur griego con frutos rojos, semillas de calabaza y semillas de lino molidas
- Por qué funciona: Proteína + Zinc + Magnesio + Omega 3
Cena:
- Pollo o tofu salteado con brócoli y quinoa o boniato
- Por qué funciona: Proteína + Vegetales
No tienes que comer exactamente esto. Úsalo como guía y adapta a lo que te guste y tengas en casa.

Cuándo debes consultar con un profesional
Aunque la caída del pelo posparto suele ser temporal y remite hacia los 6-12 meses, hay señales de alarma que no debemos ignorar:
Consulta si:
- La caída persiste de forma masiva después del primer año
- Notas zonas totalmente despobladas o calvas circulares
- Además tienes mucho frío, estreñimiento severo y piel muy seca
- Te sientes profundamente triste, apática o incapaz de disfrutar de tu bebé
- La caída viene acompañada de picor intenso en el cuero cabelludo
No te quedes con la duda. Si algo no te parece normal, busca ayuda. Tu intuición cuenta.
Conclusión: Volverás a ser tú (y tu pelo también)
La caída del pelo posparto es una de las señales más visibles de que tu cuerpo ha hecho un esfuerzo titánico para dar vida. No es un fallo. Es una consecuencia natural de un proceso extraordinario.
Sé que es duro mirarte al espejo y no reconocerte. Sé que da miedo ver tanto pelo caer. Pero quiero que sepas que esto es temporal.
Recuerda:
- El pelo se está renovando, no desapareciendo para siempre
- Optimiza tu ferritina y vitamina D (pide analíticas)
- Come con conciencia: proteína, hierro, zinc, omega-3, magnesio
- No te compares con otras madres (cada cuerpo es diferente)
- Sé paciente contigo misma
Con los nutrientes adecuados y un poco de paciencia, esos pelitos nuevos empezarán a asomar. De hecho, muchas mujeres notan que alrededor de los 6-9 meses postparto empiezan a ver esos pelitos bebé o baby hairs en la línea del pelo. Es tu pelo nuevo creciendo.
No estás sola en esto. Y este proceso, aunque ahora asuste, pasará.
Tu cuerpo acaba de crear vida. Dale tiempo, dale nutrientes y dale cariño. Has hecho algo increíble. Tu pelo volverá. Y tú también volverás a sentirte tú.

¿Necesitas acompañamiento durante tu posparto?
Sé que leerlo parece fácil, pero aplicarlo cuando apenas tienes tiempo para ducharte es otra historia. Si sientes que necesitas ayuda con tu alimentación tras haber dado a luz, te invito a conocer mi programa No Drama Mama (edición posparto).
Es un espacio donde te acompaño día a día para que puedas vivir tu posparto con tranquilidad, entendiendo tu cuerpo y cuidándote sin culpa. Porque sentirte bien en tu piel también es cuidar a tu bebé.
📩 Haz clic aquí para conocer No Drama Mama
o escríbeme POSPARTO en Instagram @tuembarazowabisabi y te cuento más.
Será un placer caminar contigo en esta nueva etapa 💙









