Se acabó el año. Y con él, esa sensación de que ha pasado volando mientras tú apenas podías respirar. Miras hacia atrás y ves una versión de ti misma corriendo de un lado a otro: intentando llegar a todo, diciendo que sí a todos, sacrificando tus necesidades y sintiéndote culpable cada vez que te permitías un respiro. A veces, parece que autocuidado y maternidad son dos conceptos que no pueden ir de la mano, como si elegirte a ti fuera fallarles a ellos. Si estás embarazada, puede que este año te hayas exigido seguir funcionando al 100% mientras tu cuerpo te pedía a gritos que pararas. Recuerda algo: tu maternidad ya ha empezado, y cuidarte hoy es cuidar a tu bebé desde el minuto uno. Si ya eres mamá, quizás has pasado el año intentando ser una especie de pulpo multitarea que llega a todo, tiene la casa impecable, no falla en el trabajo y además sonríe todo el día. Y aquí estás. Cansada. Agotada. Este año no se trata de hacer más. Se trata de permitirte ser humana y entender que el equilibrio entre autocuidado y maternidad es la base de todo. Como nutricionista especializada en embarazo y salud de la mujer, he acompañado a cientos de madres en esta etapa de embarazo y posparto desde un lugar más consciente y hoy quiero compartir contigo los 5 propósitos que pueden ayudarte a vivirlo con más calma. 1. Pedir ayuda: El primer pilar del autocuidado y la maternidad Vamos a …










