Quesos en el embarazo: cuáles sí y cuáles evitar durante esta etapa
Estás en el súper mirando la sección de quesos con la misma cara que pondrías ante el libro de montaje de un mueble de Ikea. El manchego, ¿sí o no? ¿Y el brie? ¿El de untar es seguro? ¿El parmesano que lleva la salsa César del restaurante? Llevas diez minutos paralizada delante de la nevera pensando qué quesos en el embarazo puedes comer tranquila, y al final coges la mozzarella porque es lo único de lo que estás segura y al menos hace una pizza decente.
Si esto te ha pasado, te entiendo perfectamente. Los quesos en el embarazo son uno de esos temas donde la información que circula es un lío enorme: unos dicen que todos los blandos están prohibidos, otros que solo los de leche cruda, otros que con congelarlos basta. Y tú en medio, intentando que comer no sea un trabajo de jornada completa.
Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a darte la guía definitiva sobre quesos en el embarazo: qué puedes comer tranquila, qué conviene evitar y por qué, y una tabla para que cuando estés delante de esa nevera puedas decidir en dos segundos. Sin alarmismos. Con evidencia.
Por qué los quesos en el embarazo generan tanta confusión
El problema real no es el queso en sí. Es la listeria. La Listeria monocytogenes es una bacteria que puede estar presente en productos crudos o refrigerados y que en adultos apenas genera síntomas, pero que en el embarazo puede cruzar la barrera placentaria y causar complicaciones para el bebé.
Lo que hace especialmente traicionera a la listeria es que sobrevive a temperaturas de refrigeración y que no cambia el aspecto, el olor ni el sabor del alimento. No puedes detectarla a simple vista. Y a diferencia de la toxoplasmosis, congelar no sirve de nada: la listeria resiste la congelación.
Lo que sí la elimina, y de forma muy eficaz, es el calor y tratamientos térmicos como la pasteurización.

Quesos seguros en el embarazo: la lista que te va a liberar
Hay muchos más quesos seguros de lo que imaginas. Estos puedes comerlos con total tranquilidad:
- Semicurados y curados pasteurizados: son seguros. Revisa la etiqueta: debe poner «leche pasteurizada de oveja/cabra/vaca».
- Mozzarella: casi siempre pasteurizada en las versiones comerciales. La mozzarella fresca en bolsa que encuentras en el súper es segura. La de búfala artesanal merece que compruebes la etiqueta.
- Queso de untar tipo Philadelphia o similar: pasteurizado siempre en las versiones comerciales.
- Queso cottage y requesón: seguros. Muy buena fuente de proteína y calcio para el embarazo.

Quesos que conviene evitar en el embarazo
- Cualquier queso elaborado con leche cruda: independientemente de su textura o maduración. Si la etiqueta pone «leche cruda» o «lait cru», mejor dejarlo para después del parto.
- Parmesano y grana padano: fíjate en su etiqueta porque pueden estar hechos con leche cruda (el parmesano es de leche cruda). Aunque son muy madurados y secos, siempre evitamos los que lleven leche cruda.
- Quesos blandos y/o de corteza enmohecida con leche cruda o pasteurizada: el brie, el camembert o el roquefort artesanales son los que más riesgo tienen. La corteza húmeda y el interior cremoso crean un entorno ideal para la listeria. Si están hechos con leche pasteurizada, el riesgo es menor, pero la AESAN recomienda igualmente precaución con los de pasta blanda incluso pasteurizados por su alto contenido en humedad. Si van cocinados serían seguros.
- Quesos azules: roquefort, gorgonzola, cabrales. El moho y la humedad interna generan un entorno de riesgo similar. Mejor evitarlos en crudo, puedes incluirlos si van cocinados.
- Quesos artesanales sin etiqueta clara: si no puedes verificar si llevan leche pasteurizada, no vale la pena el riesgo.
La tabla de quesos en el embarazo para tener siempre a mano
| Queso | ¿Seguro? | Condición |
|---|---|---|
| Curados y semicurados | ✅ Sí | Si pone «leche pasteurizada» en la etiqueta |
| Mozzarella comercial | ✅ Sí | Versiones de supermercado siempre pasteurizadas |
| Queso de untar (Philadelphia, etc.) | ✅ Sí | Pasteurizado por proceso industrial |
| Queso cottage pasteurizado | ✅ Sí | Comprobar etiqueta en versiones artesanales |
| Parmesano / Grana Padano envasado | ❌ Evitar | Confirmar tipo de leche |
| Brie y camembert pasteurizados | ⚠️ Precaución | Solo en caliente |
| Brie, camembert, roquefort de leche cruda | ❌ Evitar | Riesgo de listeria |
| Quesos azules (cabrales, gorgonzola) | ❌ Evitar en crudo | Humedad y moho favorecen la listeria |
| Cualquier queso con «leche cruda» en etiqueta | ❌ Evitar | Sin excepción |
| Quesos sin etiqueta de origen incierto | ❌ Evitar | Sin poder verificar pasteurización |
¿Y si ya he comido un queso que no debía?
Esta es la pregunta que me llega casi siempre después de hablar de este tema, y la respuesta es importante: no entres en pánico.
La listeriosis en el embarazo es una complicación seria, pero la incidencia no es elevada. Comer un trozo de brie de leche cruda en una cena no es una sentencia automática. La mayoría de exposiciones puntuales no generan infección.
Y a partir de ahora, con esta guía, ya no tendrás que improvisar delante de la nevera del súper.
El truco del calor: cuando los quesos en el embarazo «problemáticos» se vuelven seguros
Hay una cosa que mucha gente no sabe y que te va a cambiar bastante la vida: el calor elimina la listeria. Un queso que no sería seguro en crudo, cocinado a temperatura suficiente pasa a serlo.
Esto significa que puedes usar brie, gorgonzola o incluso un queso artesanal de leche cruda en preparaciones cocinadas:
- Gorgonzola en una pasta caliente donde el queso se funde completamente: seguro.
- Brie al horno hasta que esté completamente derretido y borboteante: seguro.
- Pizza con queso azul que entra al horno a alta temperatura: seguro.
- Gratinados donde el queso alcanza temperatura alta durante varios minutos: seguros.
La condición es que el queso esté completamente caliente en su interior, no solo por encima. Si en el centro sigue frío o templado, no cuenta.

Resumen: las reglas que necesitas recordar sobre quesos en el embarazo
- Busca siempre «leche pasteurizada» en la etiqueta.
- Los quesos blandos y/o de leche cruda —brie, camembert, roquefort artesanales— mejor evitarlos en crudo.
- Los quesos azules evítalos en crudo; cocinados a temperatura alta son seguros.
- Sin etiqueta clara, sin queso. No vale la pena el riesgo.
- El calor elimina la listeria. Un queso de riesgo en crudo puede ser seguro cocinado si está completamente caliente.
- Si has comido algo de riesgo puntualmente, no entres en pánico. Observa síntomas y consulta si aparecen.
¿Tienes más dudas sobre qué puedes comer en el embarazo?
Si cada vez que te sientas a comer aparece esa voz que dice «¿y esto es seguro?», sé perfectamente lo agotador que es. El embarazo ya tiene suficientes cosas en las que pensar como para que cada queso del súper sea un dilema existencial.
En No Drama Mamá trabajamos exactamente eso: que puedas comer con información clara, sin miedo y sin tener que buscar en internet cada vez que abres la nevera. Porque saber qué puedes comer tranquila también es una forma de cuidarte.
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Será un placer caminar contigo en esta nueva etapa 💙








