Tensión alta en el embarazo: Cómo prevenir la preeclampsia

Mujer embarazada comiendo yogur con frutos rojos para controlar la tensión alta en el embarazo.

Tensión alta en el embarazo: Cómo prevenir la preeclampsia

Te levantas y sientes la cabeza embotada, como si llevaras un casco apretado. Quizás te has notado los tobillos más hinchados de lo normal, o simplemente fuiste a la revisión rutinaria, te pusieron el manguito en el brazo y viste cómo la matrona fruncía el ceño mientras miraba la aguja subir. Ese silencio de dos segundos antes de decirte «la tienes un pelín alta» es suficiente para que se te encoja el estómago y aparezca el fantasma de la tensión alta en el embarazo o la temida preeclampsia.

Seguramente te has ido a casa con un volante para control de tensión y una frase lapidaria: «vigila la sal y descansa». Y ahí te quedas tú, mirando tu plato de comida con miedo, preguntándote si ese trozo de queso es peligroso o si estás haciendo algo mal. Si te has sentido así, quiero que sepas algo importante: tu cuerpo está haciendo un trabajo titánico y no tienes la culpa de esto. Pero tampoco tienes que quedarte de brazos cruzados esperando la próxima medición.

Como nutricionista especializada en embarazo, sé que la incertidumbre es la peor enemiga de una mamá. Por eso, hoy no voy a darte la típica lista de prohibiciones. Vamos a ver qué dice la ciencia de verdad sobre la hipertensión gestacional y, lo más importante, qué estrategias nutricionales reales (más allá de vigilar la sal) tienes en tu mano para cuidar de ti y de tu bebé.

Causas de la tensión alta en el embarazo y por qué aparece

Para entender qué está pasando, imagina que tus arterias son como mangueras de riego. Durante el embarazo, tu volumen de sangre aumenta muchísimo (¡hasta un 50% más!) para nutrir a la placenta y al bebé.

Normalmente, tus vasos sanguíneos se «relajan» y se ensanchan para acomodar todo ese caudal extra. Pero, a veces, por razones genéticas, inmunológicas o placentarias, esos vasos se resisten y se quedan estrechos. ¿El resultado? La sangre tiene que empujar con más fuerza para pasar, y eso es lo que sube la tensión.

Diferencia clave: Hipertensión vs. Preeclampsia

No es lo mismo tener la tensión alta que tener preeclampsia, y entender esto baja mucho la ansiedad:

  • Hipertensión Gestacional: Tienes la tensión alta (más de 140/90) después de la semana 20, pero tus riñones y otros órganos funcionan bien.

  • Preeclampsia: Es un cuadro más complejo. Además de la tensión alta, hay proteína en la orina (signo de que el riñón sufre) o alteraciones en el hígado/plaquetas. Aquí la placenta no está funcionando al 100% y necesita vigilancia médica estrecha para que no termine por desarrollarse porque puede suponer la inducción y finalización del embarazo.

Síntomas de alerta: Escucha a tu cuerpo

Más allá del tensiómetro, tu cuerpo te habla. Es vital que sepas identificar qué es «molestia de embarazo» y qué es una señal de alerta de tensión alta en el embarazo.

Presta atención si sientes:

  • Dolor de cabeza intenso y persistente: No el típico dolorcillo de cansancio, sino uno que no se va con paracetamol o descanso.

  • Alteraciones visuales: Ver «luces», «moscas volando» o visión borrosa de repente.

  • Dolor en la boca del estómago: Un dolor agudo bajo las costillas (lado derecho), que a veces se confunde con acidez fuerte pero es diferente.

  • Hinchazón repentina (Edema) en piernas, brazos o cara: Ojo, hincharse un poco es normal. Lo que no es normal es que te levantes por la mañana con la cara muy hinchada o que de un día para otro los anillos no te salgan y los pies parezcan botas.

Control de tensión arterial en casa para prevenir preeclampsia.

Dieta para la tensión alta en el embarazo: pautas para prevenir la preeclampsia

Aquí es donde pasamos del miedo a la acción. Olvida el consejo simplista de comer soso porque no tiene sentido. La evidencia científica actual nos dice que la prevención de la preeclampsia tiene más que ver con añadir nutrientes que con quitar cosas.

Vamos a ver tus aliados imprescindibles.

1. El Calcio: El gran protector de tus arterias

Este es el rey. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es muy clara: un consumo adecuado de calcio reduce significativamente el riesgo de preeclampsia. El calcio ayuda a que los vasos sanguíneos se mantengan relajados y no se contraigan.

Por qué funciona: El calcio regula el tono muscular de las arterias. Si te falta calcio, tu cuerpo puede sacar calcio de tus huesos o aumentar la tensión para compensar.

Cómo hacerlo (Objetivo: 3-4 raciones al día):

  • Lácteos de calidad: Yogur natural (mejor si es griego), queso curado pasteurizado, leche entera o semidesnatada.

  • Sardinas con espina: Una lata de sardinillas (comiéndote la espina, que es blandita) tiene muchísimo calcio.

  • Almendras y sésamo: Añade un puñado de almendras tostadas a tu merienda o crema de sésamo (tahini) a tus tostadas.

Consejo extra: La vitamina D es la llave que abre la puerta al calcio. Asegúrate de que te dé un poco el sol (con protección) o revisa tus niveles de vitamina D en la analítica. Sin vitamina D, el calcio no entra. Es importa revisar tus depósitos de vitamina D en analítica porque la suplementación puede ayudarte mucho en la prevención de la preeclampsia.

Alimentos ricos en calcio recomendados para la dieta de preeclampsia embarazo.

2. Magnesio: El relajante natural

Si el calcio es el ladrillo, el magnesio es el cemento. Muchos estudios asocian niveles bajos de magnesio con mayor riesgo de hipertensión. El magnesio ayuda a relajar la pared de los vasos sanguíneos.

Por qué funciona: Actúa como un vasodilatador natural y además ayuda a controlar el estrés (que también sube la tensión).

Cómo hacerlo:

  • Cacao puro: Sí, ¡chocolate! Pero del 85% para arriba. Un par de onzas son medicina.

  • Semillas de calabaza: Son bombas de magnesio. Échalas en todas tus ensaladas o cremas.

  • Verduras de hoja verde oscura: Espinacas, acelgas, brócoli. Cuanto más verde, mejor. Eso sí, asegúrate de lavarlas y desinfectarlas adecuadamente.

  • Suplementación: es complicado llegar a cubrir el magnesio que necesitas sólo con alimentos. Un suplemento de bisglicinato de magnesio todos los días puede ser clave. Recuerda que personalizar tu suplementación es fundamental para darle a tu cuerpo lo que realmente necesita.

3. La verdad sobre la Sal (Sodio)

Aquí viene la gran duda. ¿Debo eliminar la sal por completo? La respuesta es NO.

Durante el embarazo, necesitas sodio para mantener ese volumen de sangre extra. Quitar la sal puede ser contraproducente. El enemigo no es la pizca de sal marina que pones a tus judías verdes; el enemigo es el sodio oculto en los alimentos ultraprocesados.

La estrategia inteligente:

  • Reduce y trata de limitar: Patatas fritas de bolsa, sopas de sobre, fiambres de baja calidad, salsas comerciales, galletas saladas, comida precocinada. Ahí está el 80% de la sal que te hace daño.

  • Mantén: La sal yodada al cocinar tus alimentos frescos.

4. Antioxidantes para una placenta feliz

La preeclampsia cursa con mucho estrés oxidativo (oxidación) en la placenta. Necesitamos bomberos que apaguen ese fuego.

Cómo hacerlo:

  • Frutos rojos: Arándanos, frambuesas, fresas.

  • Vitamina C: Kiwis, naranjas, pimientos rojos.

  • Grasas buenas: El Aceite de Oliva Virgen Extra es oro líquido para tus arterias. Úsalo siempre en crudo.

Menú ejemplo para prevenir la preeclampsia (tensión alta) en el embarazo

Para que veas que cuidar la tensión no es comer hervido y triste, aquí tienes una idea de cómo estructurar un día cargado de nutrientes protectores.

  • Desayuno: Tostada de pan integral de masa madre con tomate rallado, aceite de oliva virgen extra y queso semicurado (Calcio + Grasa buena). Un kiwi (Vitamina C).

  • Media mañana: Un yogur griego natural con un puñado de nueces y arándanos (Calcio + Magnesio + Antioxidantes).

  • Comida: Lentejas estofadas con verduras (puedes usar especias como comino y pimentón). De postre, una naranja.

  • Merienda: Una manzana asada con canela de Ceylán, tahini y un trocito de chocolate 85%.

  • Cena: Salmón al horno (Omega-3 antiinflamatorio) con espárragos trigueros a la plancha.

¿Cuándo debes ir a urgencias?

No quiero asustarte, pero mi responsabilidad es que estés segura. La alimentación ayuda muchísimo a prevenir y controlar, pero si la preeclampsia se desencadena o el riesgo es elevado, requiere atención médica inmediata.

Ve a urgencias si:

  • Tienes una tensión superior a 140/90.

  • Sientes un dolor de cabeza que te incapacita.

  • Dejas de sentir a tu bebé o se mueve mucho menos de lo habitual.

  • Tienes dolor fuerte en la boca del estómago acompañado de náuseas repentinas en el tercer trimestre.

Conclusión: No te agobies, la tensión alta en el embarazo puede tratarse

Sé que leer sobre riesgos da vértigo y mal cuerpo. Pero quiero que te quedes con esto: la mayoría de los embarazos con riesgo de tensión alta terminan con mamás y bebés sanos.

No estás haciendo nada mal por tener la tensión alta. A veces, la genética y la placenta juegan sus cartas. Pero tú tienes que jugar las tuyas: cada comida rica en calcio, cada descanso que te tomas, cada vez que eliges alimentos naturales en lugar de procesados, estás ganando la partida y enviando un mensaje de salud a tus arterias y a tu bebé.

Céntrate en lo que SÍ puedes controlar. Come real, descansa mucho y apóyate en profesionales que te acompañen en esta etapa si lo necesitas.

¿Necesitas acompañamiento personalizado durante tu embarazo?

Si te han diagnosticado riesgo de preeclampsia o hipertensión gestacional y te sientes perdida con la comida, no tienes que hacerlo sola. Adaptar la dieta a tus gustos y necesidades médicas es clave para vivir esta etapa con tranquilidad, y no con miedo a la mesa. Porque cuidar tu paz mental también es cuidar a tu bebé.

Si sientes que necesitas ayuda en estos momentos, te invito a conocer mi programa No Drama Mama.

Es un acompañamiento online donde te acompaño día a día con un plan nutricional personalizado, resolviendo todas tus dudas al momento y adaptando tu alimentación a cómo te sientes cada día. Porque cada embarazo es diferente y mereces un acompañamiento que entienda tus necesidades específicas.

📩 Haz clic aquí para conocer No Drama Mama
o escríbeme MAMÁ en Instagram @tuembarazowabisabi y te cuento más.

Será un placer caminar contigo en esta etapa tan especial 💙

Te puede interesar...

Mujer embarazada eligiendo conservas seguras supermercado
10 de febrero de 2026

Estás haciendo la compra y te quedas parada delante del pasillo de las conservas. Miras esas latas de atún, sardinas, mejillones... y empiezas a dudar. ¿Puedo comer conservas en el embarazo? ¿Son seguras? ¿Y esas que están en la nevera del súper, el salmón ahumado que tanto te gustan? Luego ves las conservas refrigeradas, esas que parecen más "frescas" y "premium", y la duda se multiplica por diez. Porque te han dicho mil cosas sobre pescado crudo, listeria, toxoplasmosis... y ahora no sabes si meter algo en el carrito o salir corriendo. Si te has sentido así, respira tranquila. Sí, puedes comer conservas en el embarazo. Pero no todas son seguras. Y hoy vamos a aclararlo todo para que puedas hacer la compra sin miedo, sin dudas y sabiendo exactamente qué meter en tu despensa. Como nutricionista especializada en embarazo, voy a explicarte la diferencia entre conservas seguras y semiconservas, qué pescados y moluscos puedes comer tranquila y por qué las conservas de legumbres son tus aliadas (y no tus enemigas) durante estos meses. La diferencia clave: conservas vs semiconservas (esto lo cambia todo) Aquí está el secreto que nadie te ha explicado bien. No es lo mismo una conserva que una semiconserva. Y saber diferenciarlas es fundamental para tu seguridad y la de tu bebé. Conservas (temperatura ambiente): 100% SEGURAS ✅ Las conservas son aquellas que encuentras a temperatura ambiente en las estanterías del supermercado. Esas latas y tarros que no necesitan nevera. Por qué son seguras: Han pasado …

Mujer embarazada en invierno vitamina D embarazo nutrición
3 de febrero de 2026

Estamos en los meses más oscuros del año. El sol se esconde temprano, apenas sales a tomar el aire y, entre el frío y la lluvia, llevas semanas sin tomar el sol de verdad. Y quizás nadie te ha dicho todavía algo muy importante:  tus niveles de vitamina D en el embarazo probablemente estén bajos. No es un alarmismo. Es biología. Y es algo que debes conocer y tener en cuenta. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy quiero hablarte de un nutriente que pasa desapercibido para muchas mujeres hasta que la analítica lo marca con un asterisco: la vitamina D. Te voy a explicar por qué es tan importante para ti y para tu bebé, cómo puedes saber si tus niveles están bien, qué alimentos te ayudan y qué hacer cuando la alimentación y el sol no son suficientes. Porque esta vitamina es una de las claves de un embarazo saludable. Qué es la vitamina D y por qué es tan importante en el embarazo La vitamina D es, en realidad, más que una vitamina. Funcionalmente actúa como una hormona, y tiene un papel en casi todo lo que ocurre en tu cuerpo durante la gestación. Su función más conocida es ayudar a absorber el calcio. Sin vitamina D, el calcio que comes no puede entrar en tu cuerpo de la forma en que necesita. Y el calcio es fundamental para que los huesos de tu bebé se formen correctamente. Pero ahí no se acaba la cosa. La vitamina D …

Mujer embarazada comiendo alimentos ricos hierro embarazo saludable
27 de enero de 2026

Estás en el segundo o tercer trimestre de embarazo y de repente subir tres escalones se siente como haber corrido una maratón. Te levantas del sofá y el mundo parece pixelado por un segundo. Tus piernas pesan tanto que solo quieres volver a la cama. Y aunque todo el mundo te dice "es normal estar cansada embarazada", tú sabes que esto es diferente. No es solo cansancio de embarazada. Muchas veces es tu cuerpo gritándote que tus niveles de hierro en el embarazo están bajo mínimos. Esa sensación de agotamiento extremo tiene una explicación biológica. Y lo más importante: tiene solución. Seguro que en tu última analítica te han dicho "tienes la ferritina un poco baja, toma este suplemento" y te han despachado con un "come más carne". Punto. Fin de la conversación. Hoy vamos a ponerle remedio a eso. Si te has sentido perdida entre cifras de hemoglobina y botes de pastillas que te sientan fatal al estómago, quiero que sepas algo: no estás exagerando. Tu cansancio es real. Como nutricionista especializada en embarazo, voy a explicarte por qué el hierro es el protagonista silencioso de tu gestación. Vamos a hablar de ciencia para que entiendas no solo qué comer, sino cómo combinarlo para que el hierro llegue directo a donde tú y tu bebé lo necesitáis. Hierro en el embarazo y por qué tu cuerpo necesita tanto El hierro es un mineral esencial que tu cuerpo utiliza para fabricar hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que transporta …

Autocuidado maternidad y propósitos saludables para el nuevo año
20 de enero de 2026

Se acabó el año. Y con él, esa sensación de que ha pasado volando mientras tú apenas podías respirar. Miras hacia atrás y ves una versión de ti misma corriendo de un lado a otro: intentando llegar a todo, diciendo que sí a todos, sacrificando tus necesidades y sintiéndote culpable cada vez que te permitías un respiro. A veces, parece que autocuidado y maternidad son dos conceptos que no pueden ir de la mano, como si elegirte a ti fuera fallarles a ellos. Si estás embarazada, puede que este año te hayas exigido seguir funcionando al 100% mientras tu cuerpo te pedía a gritos que pararas. Recuerda algo: tu maternidad ya ha empezado, y cuidarte hoy es cuidar a tu bebé desde el minuto uno. Si ya eres mamá, quizás has pasado el año intentando ser una especie de pulpo multitarea que llega a todo, tiene la casa impecable, no falla en el trabajo y además sonríe todo el día. Y aquí estás. Cansada. Agotada. Este año no se trata de hacer más. Se trata de permitirte ser humana y entender que el equilibrio entre autocuidado y maternidad es la base de todo. Como nutricionista especializada en embarazo y salud de la mujer, he acompañado a cientos de madres en esta etapa de embarazo y posparto desde un lugar más consciente y hoy quiero compartir contigo los 5 propósitos que pueden ayudarte a vivirlo con más calma. 1. Pedir ayuda: El primer pilar del autocuidado y la maternidad Vamos a …

Mujer posparto caída pelo
13 de enero de 2026

Caída del pelo posparto: cómo tratar y prevenir este problema Estás en la ducha, intentando disfrutar de esos cinco minutos de soledad que tanto necesitas. Te pasas la mano por la cabeza y de repente te quedas con un mechón entero entre los dedos. Miras el desagüe y parece que alguien se ha cortado el pelo ahí dentro. Te miras al espejo y notas esos claros en las sienes que antes no estaban. Y sientes un nudo en el estómago. Ya estás agotada, el mundo va más rápido de lo que puedes gestionar, y ahora encima sientes que estás perdiendo una parte de ti misma. La caída del pelo posparto no es solo una cuestión estética. Es ver cómo tu cuerpo cambia sin que puedas controlarlo, y eso asusta. Si te has sentido así, quiero que sepas algo antes de seguir: no estás exagerando y definitivamente no estás haciendo nada mal. Sé que en las revisiones médicas te dicen que "es normal" o que "ya pasará", pero esa respuesta se queda corta cuando eres tú la que ve mechones en el cepillo cada día. Como nutricionista especializada en embarazo y salud de la mujer, he acompañado a cientos de madres en este proceso. Hoy vamos a entender qué le está pasando a tu cuerpo, por qué la prevención empieza mucho antes de dar a luz y qué puedes hacer ahora mismo para que esta caída sea solo una fase pasajera y no un motivo de angustia. Qué es la caída …

Mujer embarazada descansando con piernas elevadas reducir hinchazón
7 de enero de 2026

Hinchazón en el embarazo: 7 pasos para mejorarla tras la Navidad. Parecía que no llegaba el día, pero las fiestas navideñas han terminado. Entre los excesos típicos de estas fechas y la progresión natural de tu proceso, es muy probable que hoy sientas que la hinchazón en el embarazo se ha vuelto una compañera molesta: te miras los pies y casi no los reconoces, los anillos no entran y sientes las piernas como si llevaran piedras. Esa sensación de que incluso tu cara está más redondeada que hace una semana. Si te has sentido así estos días, quiero que leas esto con atención: no has hecho nada mal. No te has "pasado". No has arruinado tu embarazo. Y definitivamente no necesitas compensar nada. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy quiero explicarte por qué esa pesadez que sientes es una respuesta fisiológica normal y, sobre todo, cómo puedes aliviar la hinchazón en el embarazo sin culpa, sin restricciones y con soluciones que de verdad funcionan en tu día a día. Lo primero que necesitas escuchar: disfrutar no empeora la hinchazón en el embarazo Antes de hablar de la hinchazón, quiero que entiendas algo fundamental: has hecho bien en disfrutar de las fiestas navideñas. Has comido con tu familia. Te has reído. Has probado los dulces de tu abuela. Has brindado (con agua o lo que fuera). Has compartido momentos que no volverán. Y todo eso es exactamente lo que debías hacer. El estrés, la culpa y la ansiedad por "haberte pasado" …