Estás haciendo la compra y te quedas parada delante del pasillo de las conservas. Miras esas latas de atún, sardinas, mejillones... y empiezas a dudar. ¿Puedo comer conservas en el embarazo? ¿Son seguras? ¿Y esas que están en la nevera del súper, el salmón ahumado que tanto te gustan? Luego ves las conservas refrigeradas, esas que parecen más "frescas" y "premium", y la duda se multiplica por diez. Porque te han dicho mil cosas sobre pescado crudo, listeria, toxoplasmosis... y ahora no sabes si meter algo en el carrito o salir corriendo. Si te has sentido así, respira tranquila. Sí, puedes comer conservas en el embarazo. Pero no todas son seguras. Y hoy vamos a aclararlo todo para que puedas hacer la compra sin miedo, sin dudas y sabiendo exactamente qué meter en tu despensa. Como nutricionista especializada en embarazo, voy a explicarte la diferencia entre conservas seguras y semiconservas, qué pescados y moluscos puedes comer tranquila y por qué las conservas de legumbres son tus aliadas (y no tus enemigas) durante estos meses. La diferencia clave: conservas vs semiconservas (esto lo cambia todo) Aquí está el secreto que nadie te ha explicado bien. No es lo mismo una conserva que una semiconserva. Y saber diferenciarlas es fundamental para tu seguridad y la de tu bebé. Conservas (temperatura ambiente): 100% SEGURAS ✅ Las conservas son aquellas que encuentras a temperatura ambiente en las estanterías del supermercado. Esas latas y tarros que no necesitan nevera. Por qué son seguras: Han pasado …
Estamos en los meses más oscuros del año. El sol se esconde temprano, apenas sales a tomar el aire y, entre el frío y la lluvia, llevas semanas sin tomar el sol de verdad. Y quizás nadie te ha dicho todavía algo muy importante: tus niveles de vitamina D en el embarazo probablemente estén bajos. No es un alarmismo. Es biología. Y es algo que debes conocer y tener en cuenta. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy quiero hablarte de un nutriente que pasa desapercibido para muchas mujeres hasta que la analítica lo marca con un asterisco: la vitamina D. Te voy a explicar por qué es tan importante para ti y para tu bebé, cómo puedes saber si tus niveles están bien, qué alimentos te ayudan y qué hacer cuando la alimentación y el sol no son suficientes. Porque esta vitamina es una de las claves de un embarazo saludable. Qué es la vitamina D y por qué es tan importante en el embarazo La vitamina D es, en realidad, más que una vitamina. Funcionalmente actúa como una hormona, y tiene un papel en casi todo lo que ocurre en tu cuerpo durante la gestación. Su función más conocida es ayudar a absorber el calcio. Sin vitamina D, el calcio que comes no puede entrar en tu cuerpo de la forma en que necesita. Y el calcio es fundamental para que los huesos de tu bebé se formen correctamente. Pero ahí no se acaba la cosa. La vitamina D …
Estás en el segundo o tercer trimestre de embarazo y de repente subir tres escalones se siente como haber corrido una maratón. Te levantas del sofá y el mundo parece pixelado por un segundo. Tus piernas pesan tanto que solo quieres volver a la cama. Y aunque todo el mundo te dice "es normal estar cansada embarazada", tú sabes que esto es diferente. No es solo cansancio de embarazada. Muchas veces es tu cuerpo gritándote que tus niveles de hierro en el embarazo están bajo mínimos. Esa sensación de agotamiento extremo tiene una explicación biológica. Y lo más importante: tiene solución. Seguro que en tu última analítica te han dicho "tienes la ferritina un poco baja, toma este suplemento" y te han despachado con un "come más carne". Punto. Fin de la conversación. Hoy vamos a ponerle remedio a eso. Si te has sentido perdida entre cifras de hemoglobina y botes de pastillas que te sientan fatal al estómago, quiero que sepas algo: no estás exagerando. Tu cansancio es real. Como nutricionista especializada en embarazo, voy a explicarte por qué el hierro es el protagonista silencioso de tu gestación. Vamos a hablar de ciencia para que entiendas no solo qué comer, sino cómo combinarlo para que el hierro llegue directo a donde tú y tu bebé lo necesitáis. Hierro en el embarazo y por qué tu cuerpo necesita tanto El hierro es un mineral esencial que tu cuerpo utiliza para fabricar hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que transporta …
Se acabó el año. Y con él, esa sensación de que ha pasado volando mientras tú apenas podías respirar. Miras hacia atrás y ves una versión de ti misma corriendo de un lado a otro: intentando llegar a todo, diciendo que sí a todos, sacrificando tus necesidades y sintiéndote culpable cada vez que te permitías un respiro. A veces, parece que autocuidado y maternidad son dos conceptos que no pueden ir de la mano, como si elegirte a ti fuera fallarles a ellos. Si estás embarazada, puede que este año te hayas exigido seguir funcionando al 100% mientras tu cuerpo te pedía a gritos que pararas. Recuerda algo: tu maternidad ya ha empezado, y cuidarte hoy es cuidar a tu bebé desde el minuto uno. Si ya eres mamá, quizás has pasado el año intentando ser una especie de pulpo multitarea que llega a todo, tiene la casa impecable, no falla en el trabajo y además sonríe todo el día. Y aquí estás. Cansada. Agotada. Este año no se trata de hacer más. Se trata de permitirte ser humana y entender que el equilibrio entre autocuidado y maternidad es la base de todo. Como nutricionista especializada en embarazo y salud de la mujer, he acompañado a cientos de madres en esta etapa de embarazo y posparto desde un lugar más consciente y hoy quiero compartir contigo los 5 propósitos que pueden ayudarte a vivirlo con más calma. 1. Pedir ayuda: El primer pilar del autocuidado y la maternidad Vamos a …
Caída del pelo posparto: cómo tratar y prevenir este problema Estás en la ducha, intentando disfrutar de esos cinco minutos de soledad que tanto necesitas. Te pasas la mano por la cabeza y de repente te quedas con un mechón entero entre los dedos. Miras el desagüe y parece que alguien se ha cortado el pelo ahí dentro. Te miras al espejo y notas esos claros en las sienes que antes no estaban. Y sientes un nudo en el estómago. Ya estás agotada, el mundo va más rápido de lo que puedes gestionar, y ahora encima sientes que estás perdiendo una parte de ti misma. La caída del pelo posparto no es solo una cuestión estética. Es ver cómo tu cuerpo cambia sin que puedas controlarlo, y eso asusta. Si te has sentido así, quiero que sepas algo antes de seguir: no estás exagerando y definitivamente no estás haciendo nada mal. Sé que en las revisiones médicas te dicen que "es normal" o que "ya pasará", pero esa respuesta se queda corta cuando eres tú la que ve mechones en el cepillo cada día. Como nutricionista especializada en embarazo y salud de la mujer, he acompañado a cientos de madres en este proceso. Hoy vamos a entender qué le está pasando a tu cuerpo, por qué la prevención empieza mucho antes de dar a luz y qué puedes hacer ahora mismo para que esta caída sea solo una fase pasajera y no un motivo de angustia. Qué es la caída …
Hinchazón en el embarazo: 7 pasos para mejorarla tras la Navidad. Parecía que no llegaba el día, pero las fiestas navideñas han terminado. Entre los excesos típicos de estas fechas y la progresión natural de tu proceso, es muy probable que hoy sientas que la hinchazón en el embarazo se ha vuelto una compañera molesta: te miras los pies y casi no los reconoces, los anillos no entran y sientes las piernas como si llevaran piedras. Esa sensación de que incluso tu cara está más redondeada que hace una semana. Si te has sentido así estos días, quiero que leas esto con atención: no has hecho nada mal. No te has "pasado". No has arruinado tu embarazo. Y definitivamente no necesitas compensar nada. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy quiero explicarte por qué esa pesadez que sientes es una respuesta fisiológica normal y, sobre todo, cómo puedes aliviar la hinchazón en el embarazo sin culpa, sin restricciones y con soluciones que de verdad funcionan en tu día a día. Lo primero que necesitas escuchar: disfrutar no empeora la hinchazón en el embarazo Antes de hablar de la hinchazón, quiero que entiendas algo fundamental: has hecho bien en disfrutar de las fiestas navideñas. Has comido con tu familia. Te has reído. Has probado los dulces de tu abuela. Has brindado (con agua o lo que fuera). Has compartido momentos que no volverán. Y todo eso es exactamente lo que debías hacer. El estrés, la culpa y la ansiedad por "haberte pasado" …
¿Puedo comer Roscón de Reyes embarazada? Llega el 6 de enero y tu familia ha comprado el roscón de reyes de siempre. Todos están cortando su trozo con ilusión mientras tú te quedas ahí parada pensando: "¿puedo comer Roscón de Reyes si estoy embarazada?". Miras el roscón relleno de nata brillante, esa fruta escarchada por encima que tanto te gusta, y empiezas a dudar. ¿Será seguro? ¿Y si lleva huevo crudo? ¿Y la nata? Si te has hecho estas preguntas, respira tranquila. Como nutricionista especializada en embarazo, voy a darte una respuesta clara, directa y basada en evidencia científica sobre si puedes comer roscón de reyes embarazada y qué precauciones debes tomar según el tipo de relleno y preparación. Porque sí, vas a poder disfrutarlo, pero necesitas saber algunas cosas antes. La respuesta rápida: SÍ, puedes comer Roscón de Reyes embarazada Sí, puedes comer roscón de reyes durante el embarazo. Pero como ocurre con muchos alimentos en esta etapa, hay matices importantes que debes conocer para hacerlo con total seguridad. El roscón de reyes es un dulce cocinado y horneado, lo que elimina la mayoría de riesgos microbiológicos. Sin embargo, dependiendo del tipo de relleno y de si es casero o industrial, las precauciones varían. Vamos a desglosarlo por tipos para que lo tengas clarísimo. Roscón de Reyes sin relleno: totalmente seguro Veredicto: ✅ SEGURO El roscón de reyes tradicional sin relleno (el clásico con fruta confitada y azúcar por encima) es completamente seguro durante el embarazo. Por qué es …
Llegan las fiestas, las reuniones familiares y esa mesa llena de comida deliciosa. Pero este año es diferente: vas a pasar la Navidad embarazada. Y de repente, lo que debería ser disfrute se convierte en un campo de minas: "¿Puedo comer este paté?", "¿Ese queso está pasteurizado?", "¿Me sentará mal este frito?". Si sientes que todo el mundo opina sobre tu plato o tienes miedo a "hacerlo mal" y dañar al bebé, quiero que respires hondo. Como nutricionista especializada en embarazo, te digo algo claro: La Navidad no es un examen. No necesitas "controlarlo todo", necesitas herramientas para navegar estas fechas con seguridad. Aquí tienes una guía completa (y sin juicios) para que tu única preocupación sea disfrutar. 1. Hidratación: tu mejor aliada contra el cansancio Con el ajetreo y el frío, es fácil olvidarse de beber. Pero cuando estás embarazada, la deshidratación leve te pasa factura rápido: dolor de cabeza, fatiga o mareos. El truco Wabi Sabi: No te aburras bebiendo agua sola mientras los demás brindan. Hazlo especial: Pídete una copa bonita, pon agua con gas, mucho hielo y una rodaja de limón o frutos rojos. Visualmente te sentirás integrada en el brindis y te mantendrás hidratada casi sin darte cuenta. 2. Sal y retención de líquidos: evita el "efecto globo" Sabemos que los canapés y los caldos navideños van cargados de sal. Si ya notas que por las tardes tus tobillos desaparecen o los anillos te aprietan, el exceso de sodio puede empeorar esa sensación de pesadez …
Qué comer en Navidad embarazada: Guía segura y sin miedo Te sientas a la mesa y la duda sobre qué comer en Navidad embarazada te asalta antes de empezar. El mantel es precioso, las luces parpadean, pero tú sientes un nudo en el estómago mientras escaneas los platos: salmón ahumado, quesos blandos que huelen de maravilla, ese jamón ibérico que parece que brilla... De repente, la cena de Nochebuena parece un campo de minas y tú solo quieres llorar (o irte a dormir) porque sientes que todo lo rico está prohibido. Seguro que ya has escuchado al típico cuñado o a esa tía lejana diciéndote: "Mujer, por un poquito no pasa nada, yo comí de todo y mira qué bien salieron mis hijos". Y ahí estás tú, debatiéndote entre la presión social, el miedo a la listeria y las ganas inmensas de no sentirte la rara de la fiesta. Te entiendo. La sensación de aislamiento gastronómico en estas fechas es real y duele más que el ardor de estómago. Como nutricionista especializada en embarazo, quiero decirte algo antes de empezar: se puede disfrutar (y mucho) de la Navidad embarazada. No necesitas alimentarte a base de aire y miedo. Lo único que necesitas es información clara, veraz y estrategias para transformar esos prohibidos en opciones seguras y deliciosas. En este artículo vamos a resolver la gran duda, desterrando mitos y dándote paz mental para que brindes (con agua con gas, eso sí) tranquila. Seguridad alimentaria: qué comer en Navidad embarazada A …









