Llegan las fiestas, las reuniones familiares y esa mesa llena de comida deliciosa. Pero este año es diferente: vas a pasar la Navidad embarazada. Y de repente, lo que debería ser disfrute se convierte en un campo de minas: "¿Puedo comer este paté?", "¿Ese queso está pasteurizado?", "¿Me sentará mal este frito?". Si sientes que todo el mundo opina sobre tu plato o tienes miedo a "hacerlo mal" y dañar al bebé, quiero que respires hondo. Como nutricionista especializada en embarazo, te digo algo claro: La Navidad no es un examen. No necesitas "controlarlo todo", necesitas herramientas para navegar estas fechas con seguridad. Aquí tienes una guía completa (y sin juicios) para que tu única preocupación sea disfrutar. 1. Hidratación: tu mejor aliada contra el cansancio Con el ajetreo y el frío, es fácil olvidarse de beber. Pero cuando estás embarazada, la deshidratación leve te pasa factura rápido: dolor de cabeza, fatiga o mareos. El truco Wabi Sabi: No te aburras bebiendo agua sola mientras los demás brindan. Hazlo especial: Pídete una copa bonita, pon agua con gas, mucho hielo y una rodaja de limón o frutos rojos. Visualmente te sentirás integrada en el brindis y te mantendrás hidratada casi sin darte cuenta. 2. Sal y retención de líquidos: evita el "efecto globo" Sabemos que los canapés y los caldos navideños van cargados de sal. Si ya notas que por las tardes tus tobillos desaparecen o los anillos te aprietan, el exceso de sodio puede empeorar esa sensación de pesadez …
Qué comer en Navidad embarazada: Guía segura y sin miedo Te sientas a la mesa y la duda sobre qué comer en Navidad embarazada te asalta antes de empezar. El mantel es precioso, las luces parpadean, pero tú sientes un nudo en el estómago mientras escaneas los platos: salmón ahumado, quesos blandos que huelen de maravilla, ese jamón ibérico que parece que brilla... De repente, la cena de Nochebuena parece un campo de minas y tú solo quieres llorar (o irte a dormir) porque sientes que todo lo rico está prohibido. Seguro que ya has escuchado al típico cuñado o a esa tía lejana diciéndote: "Mujer, por un poquito no pasa nada, yo comí de todo y mira qué bien salieron mis hijos". Y ahí estás tú, debatiéndote entre la presión social, el miedo a la listeria y las ganas inmensas de no sentirte la rara de la fiesta. Te entiendo. La sensación de aislamiento gastronómico en estas fechas es real y duele más que el ardor de estómago. Como nutricionista especializada en embarazo, quiero decirte algo antes de empezar: se puede disfrutar (y mucho) de la Navidad embarazada. No necesitas alimentarte a base de aire y miedo. Lo único que necesitas es información clara, veraz y estrategias para transformar esos prohibidos en opciones seguras y deliciosas. En este artículo vamos a resolver la gran duda, desterrando mitos y dándote paz mental para que brindes (con agua con gas, eso sí) tranquila. Seguridad alimentaria: qué comer en Navidad embarazada A …
Tensión alta en el embarazo: Cómo prevenir la preeclampsia Te levantas y sientes la cabeza embotada, como si llevaras un casco apretado. Quizás te has notado los tobillos más hinchados de lo normal, o simplemente fuiste a la revisión rutinaria, te pusieron el manguito en el brazo y viste cómo la matrona fruncía el ceño mientras miraba la aguja subir. Ese silencio de dos segundos antes de decirte "la tienes un pelín alta" es suficiente para que se te encoja el estómago y aparezca el fantasma de la tensión alta en el embarazo o la temida preeclampsia. Seguramente te has ido a casa con un volante para control de tensión y una frase lapidaria: "vigila la sal y descansa". Y ahí te quedas tú, mirando tu plato de comida con miedo, preguntándote si ese trozo de queso es peligroso o si estás haciendo algo mal. Si te has sentido así, quiero que sepas algo importante: tu cuerpo está haciendo un trabajo titánico y no tienes la culpa de esto. Pero tampoco tienes que quedarte de brazos cruzados esperando la próxima medición. Como nutricionista especializada en embarazo, sé que la incertidumbre es la peor enemiga de una mamá. Por eso, hoy no voy a darte la típica lista de prohibiciones. Vamos a ver qué dice la ciencia de verdad sobre la hipertensión gestacional y, lo más importante, qué estrategias nutricionales reales (más allá de vigilar la sal) tienes en tu mano para cuidar de ti y de tu bebé. Causas de …
Tensión baja en el embarazo: qué comer más allá del típico "toma sal" La tensión baja en el embarazo es una de las causas más frecuentes de mareo en esta etapa. Te levantas de la cama y de repente el mundo da vueltas. Estás en el supermercado y sientes que las piernas no te responden. A media mañana no tienes energía. Te sientas a comer y esa sensación de mareo no se va. Sé que lo primero que piensas es: "¿Estará bien mi bebé si yo me siento así?". Vas al médico y le cuentas que tienes la tensión baja durante el embarazo, la respuesta suele ser siempre la misma: "toma más sal". Si has ido a consulta comentando estos mareos, es probable que te hayan despachado con un rápido: "Es normal, toma un poco más de sal y bebe agua". Y tú te quedas con cara de póker, pensando si eso significa comer patatas fritas a todas horas o beber agua hasta ahogarte. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy quiero darte estrategias nutricionales reales, basadas en evidencia científica, que van mucho más allá de ese consejo. Porque la hipotensión en el embarazo se puede gestionar de forma mucho más inteligente y efectiva con la alimentación adecuada. ¿Por qué tengo la tensión baja en el embarazo? La hipotensión en el embarazo es muy común, especialmente durante el primer y segundo trimestre. La sangre debe abarcar un mayor recorrido porque ahora circula también hacia el feto, por lo que el sistema …
Acidez en el embarazo: cómo aliviarla sin sufrir en cada comida Confiésalo: ¿tú también has hecho el tetris en la silla últimamente por culpa de la acidez en el embarazo? Ya sabes a qué me refiero. Estás en una comida tranquila y empiezas a moverte discretamente: te incorporas un poquito, te aflojas el botón del pantalón, cambias de postura… Todo para escapar de esa acidez traicionera que aparece justo cuando menos te lo esperas. Si estás embarazada y has experimentado esa sensación de fuego en el pecho, ese sabor ácido que sube sin avisar o esos eructos inesperados, quiero que sepas algo: no estás sola y no estás haciendo nada mal. La acidez, pirosis o reflujo gastroesofágico (llámalo como quieras, molesta igual) es súper común durante el embarazo. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy quiero darte información clara, práctica y basada en evidencia científica para que puedas aliviar la acidez y sin que esta molestia te quite el disfrute de tu embarazo. Qué es la acidez en el embarazo y por qué aparece Los estudios indican que casi el 50% de las mujeres embarazadas reportan síntomas de acidez, así que si la estás experimentando, formas parte de un club muy numeroso. La acidez o pirosis es esa sensación de ardor que sientes en el pecho y que a veces sube hasta la garganta. Técnicamente, ocurre cuando el contenido ácido del estómago regresa al esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago), irritando sus paredes. Las causas hormonales de la …
Proteínas en el embarazo: 4 recetas de cremas salvavidas Estás embarazada y de repente algo ha cambiado: solo pensar en ese trozo de pollo en el plato te da náuseas. Ver la carne, olerla o incluso masticarla se ha convertido en un suplicio. Y mientras tanto, una vocecita en tu cabeza te recuerda: "necesito proteínas en el embarazo para mi bebé". Si te has sentido así, respira tranquila: eres completamente normal. Como nutricionista especializada en embarazo, esta es una de las consultas más frecuentes que recibo. La falta de apetito por ciertos alimentos es muy común, pero mantener un buen aporte de proteínas en el embarazo tiene solución, incluso si ahora mismo no toleras los sólidos. Hoy quiero compartir contigo 4 recetas de cremas y purés donde la proteína está perfectamente integrada, para que puedas cumplir con tus necesidades nutricionales sin forzarte a comer algo que te resulta imposible. Recetas sencillas, rápidas y pensadas para ti que estás pasando por esto. Rechazo a la carne y proteínas en el embarazo: ¿por qué ocurre? Antes de ir a las recetas, quiero que entiendas que lo que te pasa tiene toda la lógica del mundo. Durante el embarazo es común perder el apetito porque el bebé presiona el estómago y la progesterona relaja la abertura entre el estómago y el esófago, provocando acidez. Esto hace que los alimentos densos y con texturas como la carne resulten especialmente difíciles de tolerar. Otras veces es porque algún alimento te genera rechazo, y esto pasa especialmente con las …
Descanso en el embarazo: guía para dormir mejor Si estás embarazada y sientes que dormir bien es ya un recuerdo lejano, quiero que sepas algo importante: no estás sola. Como nutricionista especializada en el embarazo, acompaño cada día a mujeres que luchan por mejorar su descanso en el embarazo, incluso cuando parece que su cuerpo tiene otros planes ellas hacen todo lo que pueden. El descanso en el embarazo no es solo difícil: en muchos momentos parece directamente imposible. Entre el pis constante, la acidez, el calor, los movimientos del bebé y esa mente que empieza a correr maratones justo cuando apagas la luz… Dormir se convierte en una hazaña. En este artículo te cuento por qué ocurre, qué puedes hacer para mejorar tu descanso de forma realista y, sobre todo, cómo dejar de sentirte culpable por algo que tiene más de fisiología que de fuerza de voluntad. Por qué dormir en el embarazo es tan complicado (y completamente normal) La película nocturna de muchas embarazadas Déjame adivinar cómo fue tu última noche: Te acuestas, te pones en posición lateral izquierda (la perfecta según internet), te acomodas las 47 almohadas que ahora necesitas para estar medio cómoda. Justo cuando empiezas a relajarte el bebé decide que las 11 de la noche es la hora ideal para hacer parkour. Te giras al otro lado. Ahora tienes calor. Te destapas. Cinco minutos después... tienes frío. Te tapas. Te entra hambre. Si no comes, sabes que tendrás acidez. Si comes, te desvelarás. Decides …
Una Navidad especial (y con dudas) Si estas Navidades las vas a pasar embarazada… ¡enhorabuena! La verdad es que se viven de forma especial. La Navidad es una época de reuniones, familia, amigos y comidas interminables. Y, claro, también surgen dudas: ¿qué puedo comer en Navidad estando embarazada? En estas fechas, aparecen alimentos poco habituales que pueden generar confusión. Vamos a repasar los clásicos navideños y resolver tus dudas con base científica y recomendaciones oficiales. ¿Qué alimentos típicos puedes comer en Navidad estando embarazada? La clave está en cómo se preparan, qué nivel de cocción alcanzan y de dónde proceden. No se trata de prohibir, sino de disfrutar con seguridad y confianza. La pregunta clave que vamos a responder: ¿puedes disfrutar de comer en Navidad estando embarazada? Sí, puedes y debes hacerlo, como siempre. Mariscos, crustáceos y moluscos Puedes comerlos siempre que estén bien cocinados: a la plancha, al horno o al vapor, sin partes crudas. Ejemplos: gambas, cigalas, mejillones o almejas cocidos. Además son una fuente de hierro en el embarazo maravillosa. Evita los crudos o poco hechos (ostras, tartar de gambas, ceviche) por el riesgo de listeria. No chupes las cabezas de los langostinos o gambones, ya que pueden contener metales pesados como el cadmio. Carnes y carpaccios Las carnes deben estar bien cocinadas, sin partes rojas ni crudas, para evitar infecciones como la toxoplasmosis o la listeria. Evita la carne de caza silvestre (ciervo, jabalí) por riesgo de contaminación con plomo. El carpaccio o cualquier plato de …
Alimentación en el embarazo: cómo tomar lácteos y huevos de forma segura La alimentación en el embarazo es clave para el bienestar de la madre y del bebé. No se trata de vivir con miedo ni de prohibir alimentos, sino de entender por qué en algunas situaciones pueden suponer un riesgo y cómo consumirlos de manera segura. En este artículo hablamos de los lácteos y las preparaciones con huevo, dos grupos muy presentes en la dieta y también en los antojos de muchas embarazadas. Además, puedes consultar estos consejos básicos sobre alimentación segura en el embarazo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que complementan la información. Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda Algunos quesos elaborados con leche cruda (sin pasteurizar) pueden contener bacterias como la Listeria, que es especialmente peligrosa durante el embarazo. Igualmente, debemos tener cuidado con los quesos frescos y de pasta blanda y comerlos en caliente, ya que aunque estén hechos con leche pasteurizada pueden contaminarse en su conservación. Ejemplos habituales son: Brie y Camembert. Queso tipo Burgos o quesos latinos frescos. Mozzarella. Quesos azules como Roquefort o Gorgonzola. ¿Cómo consumirlos con seguridad? Revisa la etiqueta: tiene que indicar que están hechos con leche pasteurizada. Retira siempre la corteza de los quesos, incluso en los pasteurizados, para reducir riesgos. De esta forma, puedes seguir disfrutando del queso dentro de una alimentación en el embarazo sin renunciar a su sabor. Quesos rallados o loncheados industriales Los quesos rallados o en lonchas son …









