3 errores por los que no pierdes grasa con tu alimentación (PARTE 3)

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Hace dos semanas empezamos a darte las claves para que entendieras cuáles eran los errores por los que no pierdes grasa con tu alimentación y creamos dos artículos diferentes para que lo tuvieras muy claro. En el primero hablábamos de las calorías líquidas y en el segundo de la distribución de los macronutrientes en tu dieta.

En este tercer artículo vamos no vamos a hablar de comida directamente, sino de los mitos que rodean a la alimentación que hacen que no tomes decisiones correctas y te alejes de tus objetivos de pérdida de peso.

Errores por los que no pierdes grasa: basas tus decisiones alimentarias en mitos infundados.

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Mito: para adelgazar solo tengo que comer menos.
Uno de los mitos más extendidos y por el que vamos a comenzar es el de «para adelgazar solo tengo que comer menos». ERROR.

Es cierto que perder peso es relativamente sencillo, pero no tan sencillo como para hacerlo de cualquier manera. Si decidimos perder peso por nuestra cuenta, es más que probable que terminemos teniendo una pérdida de kilos no solo en forma de agua y grasa, sino también en forma de músculo y esto es un error fatal.

Existe algo denominado metabolismo basal, es decir, la cantidad de calorías que nuestro organismo gasta simplemente por el hecho de existir.

«Tener una mayor masa muscular será un factor clave para que nuestro gasto calórico sea más elevado»

A mayor masa muscular, mayor metabolismo basal, o lo que es lo mismo, si tengo mayor cantidad de músculo seré capaz de quemar más calorías sin hacer nada y eso es clave.

No solo será importante a nivel de tener un gasto calórico superior que nos ayude a lograr fácilmente ese déficit de calorías que buscamos para perder peso, sino que los músculos tendrán un papel vital en cuanto a la calidad de vida que tengamos, sobre todo en la edad adulta.

Una pérdida de masa muscular se asocia con una disminución de la fuerza y a su vez ésta se relaciona con un mayor riesgo de caídas y fracturas y un peor desempeño en el día a día (mayor cuanto más alta sea la edad).

Por lo tanto no se trata solo de «cerrar el pico» y ya está. Hay que hacer las cosas con sentido, con una buena planificación que asegure un buen aporte de proteínas e hidratos de carbono que impidan lo máximo una pérdida de masa muscular, ya que el déficit calórico establecido en esta etapa (si se hace mal) puede propiciar esta situación.

Error 2 por el que no pierdes grasa: Caer en el mito de que «los productos light adelgazan.»

Otro de los errores más comunes a la hora de querer perder grasa con la alimentación es el de recurrir a los productos light de manera abusiva en la dieta porque pensamos no solo que no engordan, sino que además adelgazan. ERROR.

Light significa que al menos tiene un 30% menos de calorías que su versión original o bien un 30% menos de grasas. 

Un producto light no es necesariamente «mas saludable» que su versión original. Tenemos que fijarnos bien en la lista de ingredientes de su etiqueta. ¿Si tiene menos calorías de la grasa (que es lo que le da sabor), cómo es que sigue teniendo buen sabor? Pues ahí está la clave.

light

Somos muy proclives a fijarnos en las calorías de los productos pero no en su origen y eso es un error. El aceite de oliva , por ejemplo, es mucho más calórico que el azúcar blanco, pero también es bastante más interesante a nivel nutricional que esta.

Además cuando consumimos productos reducidos en calorías, al asociar estos al adelgazamiento, terminamos abusando de ellos porque pensamos precisamente que no van a afectar a nuestro peso. Te pongo un ejemplo:

>>Ejemplo de mal consumo de productos light<<

Una cucharada de crema de queso normal me aporta 70 kcal y su versión light 49, pero si me tomo 3 cucharadas del light porque creo que es más sano que el normal, acabaré tomando más del doble de calorías que si hubiera tomado la versión original y encima a nivel nutricional habré hecho una peor elección.

Además el hecho de tener un producto menos graso hará que me sacie menos y hará que consuma más cantidad de calorías a lo largo del día y generalmente de peor calidad nutricional.

Ya ves, la calidad de nuestras decisiones determina la calidad de nuestros resultados.

Error 3: «Cuanto más sudo, más grasa quemo»

Vamos a terminar hablando del apartado «ejercicio» en la pérdida de grasa. Obviamente la alimentación tendrá un papel fundamental en el logro de este objetivo, pero la actividad física también nos acercará a ello.

El problema es que algunas personas asocian el hecho de sudar con el de perder grasa. Esto ha sido, es  y será uno de los mayores mitos de la historia de la salud (además de ser un error por el que no pierdes grasa.)

Cuando sudamos lo único que hacemos es perder líquidos y sales minerales, PUNTO. Sí, eso te hace perder peso (porque el agua pesa), pero tan pronto como bebas lo recuperarás de inmediato.

sudar no es igual a quemar grasa

Sudar es un mecanismo fisiológico de nuestro organismo por el cual es capaz de regular la temperatura corporal y mantener un buen funcionamiento de nuestros órganos y funciones vitales.

Es sorprendente ver que aún hay personas que se envuelven en plásticos el torso y la barriga con el fin de «quemar más grasa» durante la práctica del ejercicio físico, menudo disparate.

Lo primero, es imposible quemar grasa localizada de cualquier parte de tu cuerpo, por mucho que te envuelvas en papel film; segundo: sudar no significa quemar grasa.

La grasa se acumula en nuestro organismo y es utilizada como fuente energética de reserva cuando las fuentes principales se agotan. 

Así que no, sudar más no es mejor. Lo único que puedes conseguir al envolverte en plásticos es una mala transpiración y deshidratación y por tanto favorecer un posible golpe de calor que puede tener consecuencias muy graves para tu salud. 

Ese es uno de los errores por los que no pierdes grasa, confías en que vas a sudar mucho sin esforzarte y que el trabajo ya estará hecho, y no.

Céntrate en conseguir un déficit calórico de al menos 250 kcal y trabaja el ejercicio de fuerza combinado con aeróbico (correr, montar en bici, caminar rápido, bailar…) y deja los remedios milagrosos a un lado.

Conclusión:

Basar tus decisiones en mitos y creencias erróneas no solo te va a alejar de tus objetivos de pérdida de grasa y peso, sino que además pueden perjudicar gravemente la salud.

Si quieres aprender más sobre mitos que te perjudican y crees que cometes errores por los que no pierdes grasa échale un vistazo a nuestro programa en audio «Objetivo: comer sin mitos» donde desgranamos estos 3 mitos junto a otros 18 para que sientes las bases de una buena nutrición y des un paso adelante en tu calidad de vida.

Nos leemos.

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