Comer fuera embarazada sin miedo es posible. Aprende a elegir con seguridad y descubre No drama, mama: acompañamiento nutricional para tu embarazo.
Comer fuera embarazada sin miedo es posible. Aprende a elegir con seguridad y descubre No drama, mama: acompañamiento nutricional para tu embarazo.
Los helados en el embarazo son una de las dudas más comunes cuando llega el calor y apetecen antojos fresquitos. Y lo entiendo perfectamente. No solo por lo ricos que están, sino porque el embarazo ya trae suficientes normas como para que encima haya que renunciar a pequeños placeres como este. La buena noticia es que sí puedes comer helados en el embarazo. Solo necesitas tener en cuenta algunos matices importantes para disfrutar con seguridad. 1. Helados en el embarazo: ¿cuáles son seguros? Evita los caseros que lleven huevo crudo, como los típicos de yema o turrón. El huevo sin pasteurizar puede ser fuente de Salmonella y es mejor no arriesgar. Sí puedes tomar helados comerciales o industriales, ya que suelen estar elaborados con ingredientes pasteurizados y bajo controles sanitarios más estrictos. Los que están elaborados a partir de leche en polvo o reconstituida también pasan procesos de pasteurización. 2. Helados artesanales: mejor preguntar Muchos helados artesanos son seguros, pero no todos. En las heladerías, pregunta si usan leche y huevo pasteurizados. Que no te dé vergüenza: estás cuidando de ti y de tu bebé. 3. Toppings en los helados: ¿cuáles debería evitar? Frutas frescas sin lavar. Toppings expuestos sin refrigeración. Ingredientes con alcohol o poco claros. Elige toppings sencillos como chocolate fundido o frutos secos. 4. ¿Y los helados caseros, veganos o “fit”? Revisa bien las etiquetas si son comerciales. Y si los haces tú, asegúrate de: Usar ingredientes pasteurizados. Conservarlos correctamente. Evitar mezclas dudosas o poco seguras. 5. …
Folato y ácido fólico: por qué no son lo mismo y cuál necesitas en el embarazo Si estás embarazada (o lo estás buscando), seguro que has oído hablar del ácido fólico. Lo que quizás no te han contado es que ácido fólico y folato no son lo mismo, y elegir el adecuado puede marcar la diferencia para ti y tu bebé. ¿Qué es el folato y por qué es tan importante? El folato es la forma natural de la vitamina B9, y es esencial desde el minuto cero del embarazo, incluso antes, ya que lo ideal es empezar a consumirlo de 1 a 3 meses antes de la concepción. Tu cuerpo lo necesita para: Formar el tubo neural del bebé (que será su cerebro y médula espinal). Crear material genético. Ayudar a que las células se dividan correctamente. Una falta de folato en las primeras semanas de gestación puede provocar defectos del tubo neural, como la espina bífida. Por eso se recomienda empezar a suplementar antes de buscar embarazo. Pero hay algo más. ¿Y el ácido fólico? El ácido fólico es la versión sintética de la vitamina B9, la que se utiliza habitualmente en suplementos y alimentos fortificados. Suena bien, pero hay un detalle importante: necesita activarse en tu cuerpo para que sea útil. Este proceso lo hace una enzima (la MTHFR), pero hasta un 50% de las mujeres tiene una variante genética que dificulta o impide esta activación. Y si el cuerpo no puede activarlo, no puede aprovecharlo. Así de …
¿Cuánto peso es normal subir en el embarazo? Es una de las preguntas más frecuentes que recibimos en consulta. Y fue lo primero que Mar (nombre ficticio) me preguntó cuando vino a verme al principio de su embarazo. Tenía sobrepeso y su médico le había dicho que lo más importante era perder peso. Así, tal cual. Le recomendaron hacer una dieta hipocalórica en el primer trimestre. A día de hoy, aún me sigue sorprendiendo. Cuando conté su historia en TikTok, cientos de mujeres compartieron situaciones parecidas. Capturas de pantalla, mensajes, comentarios… todos con el mismo patrón: el número en la báscula como centro de atención. Y claro, no es casualidad. El peso en el embarazo sigue siendo un temazo. ¿Cuántos kilos se deben subir en el embarazo? La respuesta corta (y favorita de las nutricionistas que respetamos los matices) es: depende. Sí, existen tablas oficiales con rangos orientativos de ganancia de peso recomendada según el IMC antes del embarazo: Bajo peso: entre 12 y 18 kg Normopeso: entre 11 y 16 kg Sobrepeso: entre 7 y 11 kg Obesidad: entre 5 y 9 kg Embarazo gemelar: hasta 25 kg Pero estas cifras son solo eso: orientativas. No son reglas fijas ni objetivos obligatorios. Porque tú no eres un número. Eres una mujer con un cuerpo único, un embarazo único y unas circunstancias únicas. Y eso lo cambia todo. No es solo cuánto subes, sino cómo y por qué Dos mujeres con el mismo peso al inicio del embarazo pueden subir …
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