¿Se puede perder peso y aumentar músculo a la vez?

adelgazar y ganar musculo

La pregunta que millones de personas se hacen y nunca pasa de moda: «¿Se puede perder peso y aumentar músculo a la vez?» Si venías buscando la respuesta, te la damos: Si, se puede. Pero hay un matiz importante y es que adelgazar y muscularse son procesos que van un poco en sentidos contrarios por tanto solo podrá darse esta situación en casos puntuales que te contamos aquí abajo.

¿Cómo funcionan estos dos procesos?

Como íbamos diciendo, perder peso y ganar masa muscular son procesos prácticamente opuestos.

Para que en nuestro organismo se de una disminución del peso deberemos utilizar nuestras reservas de grasa como fuente principal de energía y para que eso suceda debemos mantener un déficit calórico en nuestra dieta, es decir, debemos ingerir menos calorías de las que gastamos en nuestro día a día para que se pueda dar este hecho.

Ese déficit energético puede darse de tres maneras:

  1. Con una menor consumo calórico en nuestra dieta.
  2. Creando un déficit mediante la actividad física
  3. Combinando los dos puntos anteriores.

Cada persona es un mundo y tiene unas circunstancias y entorno metabólico y hormonal diferente, pero por lo general perder peso suele ser más sencillo que ganarlo y es que a nuestro cuerpo le supone un gran esfuerzo mantener los grandes músculos y lo considera como algo «poco eficiente».

Por otra parte, ganar masa muscular también requiere de unos ciertos requisitos:

  1. Crear un superávit calórico, consumiendo al menos 250 kcal por encima de lo que nuestro cuerpo necesita.
  2. Consumir al menos 2-2,5 gramos de proteína por kilo de peso corporal y día.
  3. Acompañar la dieta con entrenamiento de fuerza e hipertrofia, si no, sólo conseguiremos aumentar el porcentaje graso de nuestro cuerpo.
Entonces, si hay que hacer cosas opuestas, ¿cómo es posible que puedan darse simultáneamente ambas situaciones?¿se puede perder peso y aumentar músculo a la vez?

Hay algunos casos en concreto, de personas con un exceso de peso y poco o nada nivel de entrenamiento que al comenzar a entrenar y seguir una buena alimentación, comienzan a perder grasa al mismo tiempo que sus músculos comienzan a tonificarse y ganar algo más de tamaño.

Y no, esto no significa que la grasa se convierta en músculo o viceversa. Simplemente se dan unas condiciones a nivel fisiológico para que dos procesos diferentes y separados tengan lugar al mismo tiempo.

Lo cierto que si esa persona sigue entrenando con una dieta hipocalórica (consume menos calorías de las que necesita) va a llegar un punto en el que se estanque y ya no baje más de peso, pero tampoco aumentará más su masa muscular.

Llegado ese momento debería cambiar su estrategia y empezar a consumir más proteína en su dieta a la vez que comienza a elevar la intensidad de sus entrenamientos, a nivel de levantar más cargas y más pesadas. Es entonces cuando sus músculos comenzarían a crecer.

¿Y si después de ganar músculo dejo de entrenar se convierte en grasa?

Rotundamente no. Si dejas de entrenar lo que va a ocurrir es que tus músculos primero perderán tono al disminuir el agua que acumulan de manera intracelular las células y al disminuir la cantidad de glucógeno (combustible muscular) que se acumula dentro de ellos.

Como te hemos comentado antes, al organismo le cuesta muchísimo trabajo a nivel energético y metabólico mantener estos músculos. Es como si siempre lleváramos el coche a revoluciones muy altas.

Los músculos en este caso, harían que se consumiera una gran cantidad de combustible. En cuanto «relajamos» nuestra actividad física y bajamos de revoluciones esto supone un relax para nuestro organismo y deja de poner su atención y esfuerzo en esa tarea.

Imagina que te quedas atrapado en una isla desierta. A nivel vital y de supervivencia tener una gran masa muscular no es imprescindible para sobrevivir. Tu cuerpo necesitará energía para llevar a cabo sus funciones vitales y el primer lugar del que sacará esa energía será del mantenimiento de esa masa muscular de la que prescindirá a fin de que puedas seguir funcionando correctamente.

Así que si te imaginas esta situación entenderás que el músculo no se convierte en grasa, simplemente las personas perderían tono muscular y por tanto peso (porque el músculo también pesa).

Lo que ocurre con muchas personas que dejan el gimnasio y los entrenamientos es que además de dejar esos buenos hábitos empiezan con otros menos saludables cuidando mucho menos su alimentación y por tanto acaban acumulando y creando nuevos depósitos de grasa.

Si tienes interés en saber más acerca de otros mitos que rodean a la alimentación, puedes hacerlo en nuestro programa Objetivo: comer sin mitos, donde explicamos en mucha más profundidad éste y 19 mitos más.

Conclusión

Estos dos fenómenos pueden coexistir simultáneamente, pero en caso de que no cumplas esos requisitos es preferible que te centres en uno de ellos y pongas ahí tu foco y esfuerzo.

Si necesitas subir de peso, comienza una dieta hipercalórica e hiperproteica, trabaja duro por unos cuantos meses y después, cuando hayas construido un físico más grande (obviamente habrá algo de ganancia de grasa), te dedicas a definir y quitar la grasa que sobra.

Escrito parece fácil, pero es un proceso que te llevará una larga temporada y un gran esfuerzo.

Nuestro consejo, disfruta del proceso, sea cual sea tu objetivo y piensa siempre en el largo plazo. Que sea difícil no significa que no se pueda lograr.

Te puede interesar...

Madre comiendo mientras amamanta a su bebé en casa
18 de agosto de 2026

Qué comer durante la lactancia: la guía sin prohibiciones que nadie te dio Son las cuatro de la mañana. Llevas cuarenta minutos con tu bebé enganchado y un hambre que no recuerdas haber sentido nunca. Te acercas a la cocina con una mano libre, abres la nevera y te quedas ahí plantada preguntándote qué comer durante la lactancia. Tu cuñada te dijo que nada de brócoli. Tu madre que ni se te ocurra tomar legumbres. Y alguien en un grupo de WhatsApp aseguró que el ajo le da cólicos. Si sientes que acabas de salir de nueve meses de listas de alimentos prohibidos para entrar en otros tantos, te entiendo perfectamente. Y tengo buenas noticias: la realidad es muchísimo más sencilla de lo que te están contando. Como nutricionista especializada en embarazo y posparto, hoy voy a explicarte qué pasa de verdad a la leche y qué no, por qué la lista de prohibiciones reales es cortísima, qué nutrientes sí merecen tu atención y por qué el mito de los gases lleva décadas circulando sin ninguna base. 📖 Si quieres saber cómo preparar la siguiente etapa, cuando tu bebé empiece con los sólidos, te lo cuento en alimentación complementaria: cuándo empezar y cómo hacerlo sin agobios. Qué comer durante la lactancia: lo que de verdad cambia respecto al embarazo Vamos con lo primero, porque es lo que más alivio suele dar: las restricciones de seguridad alimentaria del embarazo desaparecen cuando das el pecho. Durante el embarazo evitabas ciertos alimentos porque …

Bebé sentado en la trona empezando la alimentación complementaria
11 de agosto de 2026

Alimentación complementaria: cuándo empezar y cómo hacerlo sin agobios Tu bebé lleva un par de semanas mirándote fijamente cada vez que te llevas algo a la boca. Sigue el tenedor con los ojos, abre la boca a la vez que tú, alarga la mano hacia tu plato. Y por si fuera poco, tu madre lleva un mes diciéndote que «con esa edad tú ya comías papilla». La alimentación complementaria es una de esas etapas que llegan con más ruido de fuera que información de dentro. Y entre el ruido está todo: que si a los cuatro meses, que si a los seis, que si BLW o purés, que si el huevo tarde por si acaso, que si la fruta antes que cualquier otra cosa. Cada persona que te habla del tema tiene una opinión distinta y todas suenan igual de convencidas. Como nutricionista especializada en embarazo, posparto y nutrición infantil, hoy voy a contarte lo que dice la evidencia actual: cuándo empezar de verdad, cómo saber si tu bebé está listo, por dónde arrancar, qué ha cambiado con los alérgenos (que ha cambiado bastante) y qué evitar durante el primer año. Sin listas interminables y sin la presión de hacerlo perfecto. 📖 Los seis meses suelen coincidir con el pico de caída del pelo posparto. Si estás en plena fase de mechones en la ducha, te cuento qué hacer en caída del pelo posparto: cómo tratarla y prevenirla. Cuándo empezar la alimentación complementaria (y por qué no antes) La recomendación …

mujer con estrías en posparto
4 de agosto de 2026

Estrías en el posparto: qué funciona de verdad para atenuarlas Te estás vistiendo con prisa porque el bebé lleva veinte minutos durmiendo y no sabes cuántos te quedan. Te pasas la mano por la tripa casi sin pensar y ahí las notas: esas líneas que en el embarazo eran una posibilidad y ahora son un hecho. Con las estrías en el posparto cambia la conversación: ya no se trata de evitar que aparezcan, sino de qué puedes hacer ahora que están aquí. Y hay bastante más que hacer de lo que te imaginas. Porque hay algo que casi nadie te dice: ahora mismo estás en la mejor ventana que vas a tener para actuar sobre ellas si quieres hacerlo. No dentro de dos años. Ahora. Y saber eso cambia bastante las cosas. Como nutricionista especializada en embarazo y posparto, hoy voy a contarte cómo evolucionan las estrías con el tiempo, qué puedes hacer desde la alimentación y los hábitos para acompañar la reparación de tu piel, y qué esperar de forma realista. Y también voy a decirte algo que rara vez leerás en un artículo sobre este tema: no hacer nada también es una opción perfectamente válida. 📖 Si quieres entender por qué aparecieron en primer lugar y qué papel juegan las hormonas y la genética, te lo cuento en estrías en el embarazo: qué funciona de verdad para prevenirlas. Por qué las estrías en el posparto son un escenario distinto Durante el embarazo hablábamos de prevención: fortalecer la piel …

Mujer embarazada con malestar matutino sentada en la cama
28 de julio de 2026

Náuseas en el embarazo: qué comer cuando nada te entra Son las siete de la mañana. Todavía no has puesto un pie fuera de la cama y ya notas ese revoltijo subiendo. Tu pareja se hace un café en la cocina y el olor te llega como si te lo hubieran puesto debajo de la nariz. Abres la nevera buscando algo que te apetezca y todo, absolutamente todo, te da asco. Las náuseas en el embarazo son de esas cosas que no se pueden explicar hasta que las vives. Y encima llega la culpa: «no estoy comiendo bien», «mi bebé no está recibiendo nutrientes», «llevo tres días viviendo a base de tostadas». Si te has sentido así, quiero que sepas algo antes de seguir: no estás haciendo nada mal. Tu cuerpo está respondiendo a lo que le está pasando por dentro. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a explicarte por qué ocurren, cuánto suelen durar, qué funciona de verdad según la evidencia y qué comer los días en que solo toleras hidratos. Sin recetas milagrosas, pero con cosas concretas que puedes probar hoy mismo. 📖 Si llevas días sin poder comer proteína y te preocupa, te cuento cuándo tiene sentido recurrir a un suplemento en proteína en polvo en el embarazo. Por qué aparecen las náuseas en el embarazo Las náuseas y los vómitos afectan a entre el 50% y el 80% de las embarazadas. Es decir: si las tienes, estás en la mayoría, no en la excepción. Y aunque …

Mujer embarazada comiendo de forma segura en la playa
21 de julio de 2026

Comer en la playa en el embarazo: qué llevar, qué evitar y cómo hacerlo sin riesgos Has preparado la bolsa, las toallas, la crema solar factor 50, el sombrero, la botella de agua bien fría… y cuando llega la hora de comer, te quedas mirando la nevera portátil con una duda incómoda: ¿esto que he traído seguirá estando bien después de este rato? La tortilla de patata que hiciste esta mañana, ¿aguanta? ¿Y si me sienta mal? Si te has hecho estas preguntas, te entiendo perfectamente. Comer en la playa en el embarazo tiene un reto añadido que nadie te cuenta: el calor rompe la cadena de frío mucho más rápido de lo que imaginas, y algunos alimentos que en invierno no darían problema, en agosto y a 35 grados son un caldo de cultivo perfecto para bacterias. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a darte una guía práctica para que disfrutes de tus días de playa y piscina sin renunciar a comer bien y sin ese runrún de «¿no será seguro?». Qué llevar, qué evitar y cómo mantenerlo todo seguro aunque haga un calor asfixiante. 📖 Si lo que te preocupa es comer en chiringuitos o restaurantes de playa, tienes la guía completa en comer fuera embarazada: claves para elegir bien. Por qué comer en la playa en el embarazo requiere cuidado extra El problema no es la playa, claro. Es la temperatura. La mayoría de las bacterias que causan intoxicaciones alimentarias, y muy especialmente las que preocupan …

Mujer embarazada con estrías cuidando su piel durante el embarazo
14 de julio de 2026

Estrías en el embarazo: qué funciona de verdad (y qué no) para prevenirlas Sales de la ducha, te miras al espejo de lado y ahí está: esa línea rosada que no estaba la semana pasada, cruzando la parte baja de la tripa. Y aunque te habías prometido que no ibas a darle importancia, se te encoge un poco el estómago. Las estrías en el embarazo son uno de esos cambios que aparecen sin avisar y que nadie te prepara para gestionar emocionalmente. Si te has sentido así, quiero que sepas algo antes de seguir leyendo: no estás haciendo nada mal, no te has «descuidado» y no es culpa tuya. Hay un componente genético enorme en todo esto que ninguna crema del mundo puede cambiar. Pero eso no significa que no haya nada que puedas hacer. Como nutricionista especializada en embarazo, hoy voy a contarte por qué aparecen realmente las estrías, qué nutrientes fortalecen la estructura de tu piel desde dentro, y voy a ser honesta contigo sobre qué dice la evidencia científica de las cremas antiestrías. Sin promesas mágicas, sin culpa. Por qué aparecen las estrías en el embarazo Las estrías no son una marca superficial de la piel. Son roturas reales de las fibras de colágeno y elastina que están en la dermis, la capa media de tu piel. Cuando la piel se estira más rápido de lo que esas fibras pueden adaptarse, se rompen. Y ahí aparece la estría. En el embarazo se juntan tres factores que hacen que este …